Inglaterra 1 - EEUU 1. Rugby.
En teoría, éste era el primer gran partido del mundial. Jugaba uno de los supuestos candidatos contra una de las revelaciones de los últimos tiempos. Pero cuando empezó, vaticiné: "esto tiene pinta de que va a ser un embole". Es que Inglaterra juega un fútbol muy feo, muy poco creativo, apostando a la potencia física, el desborde y los remates de afuera. Estados Unidos es también un equipo cuyo principal mérito es la disciplina, correrlas todas y esperar a que los de arriba se iluminen, aunque es mucho más simpático que los ingleses: juega más limpio y su estilo perfectamente comprensible: tienen un plantel mucho más limitado, no plagado de figuras como el inglés.
Ni bien dije aquello, Inglaterra se encontró una pelota suelta cerca del área, Heskey hizo lo que mejor sabe hacer (aguantar la pelota de espaldas con su físico y dejársela a un compañero que viene de frente), Gerrard definió también a lo Diao y festejó como por alguna razón hacen todos los ingleses: deslizándose de rodillas sobre el pasto.
A Inglaterra le quedaban 86 minutos para desarrollar su juego: meter, trabar, hombrear, correr y liquidarlo con alguna de Rooney. El partido, ayudado por el modelo de camiseta inglés, empezó a parecerse a uno de Rugby. Los únicos pases hacia adelante eran pelotazos largos para que se equivocara la defensa contraria, e Inglaterra apostaba a ganar a puro físico. Alguien en mi casa comentó: "podrían cambiar la pelota por una ovalada en un lateral y hacer un lineout".
Capello parecía querer algo más que eso, porque estaba a los gritos desde que empezó el partido. Parecía que le iba a explotar una vena del cuello de tanto desgañitarse. Y a los 30 minutos el amonestado y peleador James Milner, por quien sólo en un mercado artificialmente inflado como el actual puede creerse que el Manchester City esté dispuesto a pagar 35 millones de libras (!), fue víctima de su furia, y salió de la cancha antes de ganarse la segunda tarjeta. Su lugar fue ocupado por Shaun Wright-Phillips, un wing livianito y habilidoso, hijo del histórico Ian Wright, pero que nunca llegó a la altura de su padre por ser mucho más inconsistente que inteligente como jugador.
El DT italiano insistió con jugar con diestros en la zona izquierda del mediocampo (Milner y SWP lo son). Es cierto que no tiene muchas alternativas, pero en el banco estaba Joe Cole, de buenas performances en mundiales anteriores, que pese a no ser zurdo tampoco maneja la pierna izquierda mucho mejor que los otros dos.Ninguno de ellos funcionó, y Capello siguió a las puteadas limpias. Una estadística resume el desempeño de Milner: tocó la pelota tantas la misma cantidad de veces que cometió infracciones. Y sin dudas sus infracciones dejaron una marca más fuerte en el partido que sus toques de pelota. Una jugada, a su vez, resume la tibia performance de Wright Phillips: en el segundo tiempo, quedó mano a mano con el arquero en la posición de Caniggia contra Nigeria en 1994. Podría haberla colocado al segundo palo o haber fusilado al arquero al primero. Ni fu ni fa: le salió un pase a las manos a media altura, justo donde el arquero estaba parado.
Misteriosamente, lo que calmó a Capello fue el empate de Estados Unidos, quizás en un intento de no agregar leña al fuego con el que se estaba incendiando Robert Green luego del gol pelotudísimo que se comió. La TV se hubiera hecho un festín editando las quejas teatrales del DT pegaditas a la cara de velorio de Green tras el gol para mandar en cana al arquero.
Pasó lo siguiente: Dempsey -no Donovan como dijo el chicato de Walter Nelson- giró dos veces sobre su propio eje para sacarse de encima al marcador inglés y probó al arco desde afuera del área. Le salió una rutinaria masita directo a las manos de Green, pero éste las tenía enmantecadas del bizcochuelo que había preparado antes de entrar a la cancha, y se le resbaló al gol. Hubo risas y festejos por igual: este equipo horrible de ingleses no merecía ir ganando, y a esa altura éramos todos hinchas del más simpático Iu Es Ei! Iu Es Ei!
Es que, pese a que el equipo anda bien, lo hacen en base a una materia prima no muy lujosa. El once titular inglés estaba sacado de los mejores equipos del mundo, plagado de estrellas cuyos pases valen decenas de millones y sus sueldos superan cómodamente las 100.000 libras por semana; mientras que el once yanqui está compuesto por jugadores de la MLS y la segunda división inglesa (más el muy buen arquero Howard, que ataja hace mucho en la Premier League, o Donovan, que jugó unos 20 partidos en esa misma liga).
Y gracias a que Inglaterra, para divertimento nuestro, sigue sin tener algo que siquiera se parezca a un arquero de primer nivel desde que Seaman primero dejó de ser el que era y luego se retiró, le estaban sacando un merecido empate.
El resto del partido no fue malo y ambos pudieron haberlo ganado. El título del post no es tan despectivo como parece: ver Rugby puede ser muy entretenido. Inglaterra estuvo cerca de ganarlo más veces, pero también necesitó de un tiro en el palo para no perderlo. No se llevó los tres puntos porque Heskey, si bien como ya dijimos tiene sus virtudes, no es de lo mejorcito en aquello en lo que un delantero debería destacarse: la definición. El clarísimo uno a uno que tuvo con Tim Howard lo definió, igual que Wright Phillips, sin pensar, y sirviéndosela en las manos. Hizo méritos igual Howard: no dio rebote allí ni en otra de Rooney, y le sacó un zurdazo de lejos a Gerrard por arriba del travesaño.
El resultado final abrió levemente las puertas de los otros dos equipos del grupo, inferiores en los papeles. Con 3 puntos en el bolsillo, el que ganara entre Argelia y Eslovenia podía apostar a alguna sorpresa en los siguientes partidos para meterse segundo. Pero, por lo que mostraron hoy a la mañana, no tienen demasiado material para hacerlo.

3 Comments:
Muy linda la camiseta de Inglaterra; la de USA no se quedó atrás, pero muy ancha la diagonal blanca (?)
Por lo demás, no vi mucho, pero no deja de ser curioso que Inglaterra, más allá de alcanzar cuartos u octavos casi consecutivamente siempre, parta como uno de los candidatos a priori. Bien por Capello y su no teatralización ante el gol recibido por Green. Y es llamativo, quizás, que USA aún siga manteniendo ese perfil inocentón (?) al momento de jugar, lo cual te diría que celebro.
Saludos.
Sólo para agregar una boludez: desgañitarse, la palabra mvp del post.
Saludos.
Che, a mí la camiseta de EEUU no me gustó. Parece, de lejos, una banda presidencial cruzando un traje negro.
El MVP será entregado hoy con todo el público local del lugar natal de esa palabra para recibirlo (será en la sede de la letra "D" del diccionario).
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