Uno de los placeres más grandes que se pueden encontrar en el deporte actual es el de ver cómo un EQUIPO le gana (y si es posible humilla) a un montón de estrellas infladas por el marketing. Por eso cada derrota, cada fracaso estrepitoso del Real Madrid a manos del Zaragoza, Deportivo La Coruña o quien fuera en los últimos años siempre fue algo maravilloso, que nunca cansaba y que uno pedía que se repitiera una y otra vez. El solo hecho de imaginar a un niño que no entiende cómo estos que tienen todos más de 90 sobre 100 de habilidad en el football manager perdieron con los otros que no los conoce nadie ya lo justifica.
No descubro nada, pero mucha gente cuando ve fútbol ve un montón de individuos en vez de un equipo. Ve a Henry, Messi y Ronaldinho en vez de al Barcelona. Y el equipo de los sueños es uno que junte a todas esas estrellas y no uno que juegue como una naranja mecánica moderna. Ver eso caer es impagable.
Por supuesto que muchas veces esto no cae, porque si el Real Madrid o el Barcelona tienen una chequera infinita para comprar a los jugadores que quieren, alguna vez por más que como equipo no existan alguno se va a inspirar y van a ganar partidos. Esto hace que "ganar" una discusión sobre la forma de ver el fútbol contra alguien que lo ve así no sea tan fácil.
Inclusive cuando un equipo gana como tal en medio de la avalancha de figuritas, a la temporada siguiente ya sus integrantes pueden ser transformados en figuritas nuevas: les suben 5 puntos de habilidad en el videojuego y listo, todo explicado.
Pero igual sigue valiendo la pena ese tipo de resultados, algunos mitos van cayendo. Vamos con ejemplos.
El Manchester de Ferguson ya había ganado títulos en 1995, pero su DT todavía no era el intocable que es hoy. Tras no ganar nada en la temporada 94-95 (de hecho perdieron la liga por una derrota en la última fecha), en unos pocos días vendió a su capitán, Paul Ince, a Mark Hughes (delantero hoy DT del Blackburn) y al ruso Kanchelskis, tres titulares, sin reemlazarlos por nadie. Ferguson decía que veía mucho talento juvenil y quería darle chances. Tras perder el primer partido de la Premier contra el Aston Villa, que le hizo 3 goles en 22 minutos, un periodista de la BBC (Alan Hansen) diría la frase por la que hoy es más conocido: "you don't win anything with kids", no se puede ganar nada con lo' pibe'. Le erró ligeramente: Manchester salió campeón de ése y unos doscientos cuarenta y siete mil cuatrocientos quince torneos más con esos niños (Keane, Scholes, Giggs, Beckham, Butt, los hermanos Neville...); Hansen sigue diciendo pavadas en la BBC y escribiéndolas en otros lados.
Por ejemplo éste. la nota es de Enero de este año, y en ella dice lo mismo que dijo aquella vez sobre el Manchester, pero sobre el Arsenal. En ese momento, Arsenal estaba cuarto en la liga, en medio de una temporada complicada, en la que sólo se destacó la cantidad de pibes que asomaron desde las inferiores (y que le hicieron 6 goles al Liverpool en un partido de copa, lo cual los lanzó a la fama). En medio de esto, escribó el artículo que dice aunque el Manchester aquel año ganó la liga y la copa, su teoría sigue siendo cierta en líneas generales, y Arsenal "sigue dependiendo de los jugadores con experiencia, como Thierry Henry". Desconcertante habrá sido para Hansen el momento en el que Wenger decidió vender a Henry en el verano y apostar más aún por los pibes. Fue un verano (invierno en argentina) interesante. Mientras la Premier League se llenaba de dueños millonarios que venían a lavar dinero invertir cantidades ridículas en jugadores de todo el mundo para llenar las filas de equipos medio-pelo, los dueños del Arsenal combatían los intentos de compra de otros millonarios y hacían lo que Wenger les pedía en términos del mercado de transferencias: no comprar nada. Bueno, o traer algún pibe de Croacia o la tercera división de noruega que le haya gustado a sus scouts, pero hasta ahí.
Por supuesto, la reacción de la prensa (que, notarán, no es mucho más inteligente que la argentina) fue por spuesto la de decir que el equipo estaba en crisis y sus dueños, dirigentes y DTs eran unos tarados, poco menos, que estaban dejando al club sin plata (conclusión a la que llegaron por ver que no compraban nada) y sin equipo (conclusión a la que llegaron por ver que no compraban nada también). Se pronosticaba que el clásico rival de Londres, Tottenham, iba a robarles la cuarta posición y dejarlos afuera de la champions league del año siguiente. ¿Motivos? Tottenham había gastado mucha plata en refuerzos. Ya tenían, por ejemplo, una muy buena delantera (Keane, Berbatov, Defoe), y habían gastado por ejemplo 32 millones de dólares en... otro delantero (Bent). Pero gastaron mucho así que seguro que son buenos, y el Arsenal sin Henry se va a la B.
Hoy Arsenal es puntero con un partido menos, invicto, tiene el mayor ingreso económico de todos los clubes ingleses y su plantel, que viene entrenando junto hace rato (una de las razones por las que a Wenger no le gusta comprar y vender mucho; prefiere tener a sus jugadores desde jóvenes para que vayan aprendiendo el "Arsenal style", que es bastante distinto a la bosta que se juega en bastante del resto de la premier) juega el mejor fútbol del mundo y se reúne a festejar todo junto en mitad de cancha después de cada partido; Tottenham está a un punto de la zona de descenso, su montón de delanteros se pelea entre sí porque todos quieren jugar y los dirigentes echaron a su técnico en vez de echarse a ellos mismos. A los periodistas tampoco los echa nadie por decir pavadas, así que ellos pueden seguir tranquilos. Pero al menos ahora habiendo internet quedan todos escrachados.

Último ejemplo, fuera del fútbol: los Green Bay Packers, otro equipo que sigo como al Arsenal, venían de dos temporadas flojas, sin clasificar a los playoffs. Una gran cantidad de hinchas pedía la cabeza de su manager general, Ted Thompson. El problema de los Packers, en realidad, era que necesitaban reconstruirse. Los años de Sherman, su coach y manager general (que son dos cargos bien distintos, el primero parecido a lo que en fútbol conoceríamos como "director técnico" y el segundo más parecido a lo que llamaríamos "presidente") antes de Thompson y McCharthy (coach actual), fueron bastante dañinos en el sentido de haber apsotado mucho al presente rifando el futuro. Se cambiaban draft picks de años próximos por algún jugador medio viejo para ver si el equipo podía ganar algo antes de que Favre se pusiera viejo y tuviera que retirarse. Cuando Thompson asumió, empezó a olvidarse de traer nombres por un tiempo y se preocupó por armar el futuro. Buscar talento, juventud, sangre fresca, empezar a armar un equipo. Un largo proceso. Trajo pilas y pilas de jugadores en los drafts, a cambio de dejar pasar alguna estrella, dejó ir a viejas figuras que consumían un montón de plata en contratos, etc.
Si algunos hinchas del Arsenal después de 10 años de Wenger ganando un montón de cosas y revolucionando el club ya se animaban a decir que estaba gagá y había que echarlo a principios de temporada luego de vender a Henry y antes de hacer el campañón que está haciendo, imagínense lo que decían los cheeseheads (hinchas de Green Bay) del desconocido Thompson.
Lo genial es que al mismo tiempo los dos equipos florecieron: hoy Green Bay está segundo en su conferencia y casi clasificado a los playoffs. Ni hace falta resaltar que la prensa fue la primera en decir, aún cuando ya tenían 5 partidos ganados consecutivamente a principios de temporada, que el equipo no tenía experiencia, que le faltaban nombres, que ya se iban a caer, etc. El viejo lobo de mar (Elio Rossi dixit) Brett Favre, en cambio, dijo antes de empezar la temporada que no se retiraba porque "nunca entrené en un plantel con tanto talento junto" y quería tener la oportunidad de jugar con ellos, se iba a divertir haciéndolo. Muy parecido a lo que decían los jugadores del Arsenal en el veano. Pero esto jamás se tiene en cuenta para hacer un análisis. ¿Ver jugar a un equipo, analizar la proyección del club y sus divisiones inferiores, conocer los planes de sus entrenadores, mirar un entrenamiento, ver cómo van ensamblándose y conociéndose los jugadores? Jamás. Miremos cuánto gasta cada uno y el que gasta más es el mejor. Es como mirar el numerito de habilidad total en el pro evolution soccer. No puede fallar.

No es fácil ir contra esta corriente ideológica. Apostar a largo plazo en argentina directamente no existe. Bueno, casi. La mayoría de los clubes ya vendieron a todos sus juveniles cuando todavía eran fetos. Un representante los compró todos juntos por $2.50 y medio sánguche de bondiola. Eran $10 y un sánguche pero el resto se fue en concepto de coimas a los dirigentes. Luego estos jugadores son repatriados si fracasan en europa, traídos por grupos inversores que permiten que el club por ahí gane algún campeonato y después vienen a reclamar la deuda y se la cobran vendiendo la sede o algo por el estilo. Pregunten en Central si no, donde la deuda en cualquier momento llega a las 9 cifras. Pero tuvimos 6 meses a Wanchope gracias al grupo inversor. Buenísimo.
River era un equipo con grandes divisiones inferiores, pero ahora va trayendo nombrecitos para tapar parches. 4 ó 5 por cuatrimestre. Así le va.
Puedo seguir. No vale la pena. Este fin de semana alguien hizo un poco de justicia. Si alguien merecía un campeonato era Lanús, la organización de su club en general pese a los escasos recursos, su línea de juego ofensivo y en equipo mantenida hace muchos torneos, sus pibes y su genial DT, paciente, humilde y no una máquina de versear frente a los micrófonos de la TV, una cabeza fría que se lleva bien con las decisiones de un club también inteligente y complementa la juventud de los jugadores. No le dan mucha bola en la tele porque es un club chico, sin grandes historias para contar, sin Riquelme o Palermo en sus filas. Qué importa. Cabrero selección. Salud Lanús, campeonazo. Poco y joven pero junto puede ser mucho más que mucho, conocido y separado. Hay que animarse a ir contra la corriente.


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