domingo, diciembre 23, 2007

Qué divertido es

...cuando los relatores de un partido que se juega a miles de kilómetros del estudio donde están transmitiendo no saben su un gol valió o no. Al momento de escribir este post, Villarreal empata con el Recreativo de Huelva 1 a 1. O le gana 2-1. No se sabe. Hubo un centro, hubo un gol, hubo un plano del que definió sacándose la camiseta para festejar, otro del juez de línea levantando su bandera, otro del réferi amonestando al jugador que se sacó la camiseta, otro de unas protestas, repeticiones del gol originadas en la transmisión original en españa, una gráfica de ESPN que se mantuvo diciendo 2-1 por un buen rato y unos relatores desconcertados.

Más temprano, Nihat había puesto el 1-1 pero Fernando Palomo se quedó en silencio unos cuantos segundos mientras Nihat miraba al juez de línea. 15 segundos después, alguien se avivó de que valía y Palomo totalmente de compromiso y con la misma emoción con la que alguien se rasca la pera gritó: "goooooooooooooooooooooool".

Hace unos meses Tottenham y Chelsea jugaban por los cuartos de final de la FA Cup en Stamford Bridge. Ganaba 3-1 el Tottenham si mal no recuerdo y el Chelsea de pronto parecía haber descontado. Festejo. Repetición del gol. Saque de arco. ¿Cómo? ¿No fue gol? ¿Y por qué está sacando el arquero ahora? ¿No habrá sido un tiro libre indirecto por un foul u offside o algo? El gol había sido en una situación medio confusa así que podía ser. Simón y Wolff, entendieron que no había valido. Su error fue no darle bola a la placa internacional, generada en inglaterra (a diferencia de la de ESPN hoy, generada en Miami y no en España), que indicaba que el gol había valido. Se quedaron dudando tanto tiempo que el Chelsea hizo otro gol y empató el partido. Cuando terminó, no sabían si el Tottenham había clasificado o había replay. Bueno, casi, en realidad justo antes del final revisaron la página de la BBC y se dieron cuenta. Pero fueron como 10 minutos de desconcierto total, donde el espectador pudo presenciar una especie de reality show en el que la pantalla mostraba cómo los productores revisaban la cinta de lo que tenían filmado del gol del 3-2 seguido de aquel misterioso "saque de arco" para ver si podían sacar alguna conclusión con los relatores. Habían sacado del medio nomás, pero fue tan rápido que la cámara nunca lo tomó.

El deporte está tan mediatizado que ni quienes se supone que están para explicar o aclarar lo que el espectador ve en pantalla tienen con qué hacerlo. Ven lo mismo que uno. Están en la misma posición que un espectador medianamente informado. Sumen eso a lo mal preparados que suelen estar, y va a ser obvio por qué nadie los soporta. Es como tener un profesor que sabe menos que sus alumnos.

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jueves, diciembre 06, 2007

El hijo del rigor y el padre de la coherencia

Otro hijo pródigo de este blog finalmente se ha consagrado.

Dos años y medio pasaron de aquella jornada de invierno en la que Zero y yo fuimos a enfrentar los fantasmas de la yeta. Con éxito. Y encontrándonos en el interín con aquel entrañable plateista de Banfield obsesionado con el volante por izquierda del entonces equipo de Falcioni.

Rezaba aquella crónica del Señor Zero:

Lo divertido del primer tiempo lo brindó el hincha anónimo que se encontraba a nuestra derecha que no hizo otra cosa mas que putear a Martín Andrizzi.
"Entrá a la cancha Andrizzi!!!!" ; "Aprovechá y ponete la camiseta!!!!" (cuando el partido estuvo detenido unos momentos por una lesión de Cervera) ; "Díganme, ¿soy yo que estoy obsesionado o es un hijo de puta en serio? Es un hijo de puta!!!!". En un momento lo empezaron a mirar feo desde los cuatro costados y en el segundo tiempo apostó al perfil bajo. No es que Andrizzi jugase tan mal tampoco, pero el tipo estaba sacado.


El resultado no se le daba a Banfield y el plateísta se ponía cada vez más loco con su chivo expiatorio.

Ya había declarado nuestro hincha anónimo al empezar el segundo tiempo: "Ya lo putié en el primer tiempo, no me siguieron, ahora banquenseló." Ahora con orgullo decía: "Si lo hace no lo grito". Tira medio llovido desde la derecha, de zurda, hacia el palo descubierto (solo 2 en la barrera) y se mete... GOL DE ANDRIZZI!!!! Despues de los festejos lo miramos de nuevo: "Vieron?? Es hijo del rigor!!"


Un genio el tipo. Debe haber estado puteándolo hoy en la cancha de Racing cuando su gol cerca del final sacó a Arsenal del 0-2 parcial que lo dejaba sin copa y empató el marcador global dándole la Sudamericana por la regla del gol de visitante.

El viejo amigo de todos los blogs deportivos, Martín Liberman, no quiso quedarse sin aportar sus dos centavos respecto de la gesta del club de Sarandí, y dijo en el noticiero de Fox Sports luego del partido que el triunfo de Arsenal representaba "la victoria de la coherencia sobre el poder". Luego por suerte aclaró: "no es que América, que tiene poder, no tenga coherencia, eh". Ah, menos mal, ahora no me hace más ruido la frase, total Arsenal no es un club fundado por el vicepresidente de la FIFA y emperador vitalicio de la AFA, administrado por su familia, con el apoyo de unos 14 hinchas, fundado hace poco y ascendido a paso meteórico hasta ganar un torneo internacional con un plantel y DT que cuestan bastante más que el del equipo humilde promedio. Eso ahora se llama "coherencia", no "poder", que por supuesto no tienen así que no tuvo nada que ver con eso. De hecho, como dice Liberman "esto sirve para que nadie más llore", y demuestra que "no existen más" las injusticias y tratos desiguales, todo "depende de saber hacer las cosas como las supo hacer Arsenal". El sueño Americano. Usted también puede fundar su club y ganar un torneo internacional en un par de décadas con sólo un poco de esfuerzo. ¡Levántese del sillón, vago!

"Es simplemente cuestión de no darse por vencido, como hizo Andrizzi en el gol". Ah, sí, sí. Andrizzi. Puteado, sufrido y atacado, pudo sobreponerse y hoy es el héroe. Quizás eso es lo que hace falta, lo mismo que con Andrizzi. Rigor. Una buena patada en el culo para todos esos clubes de vagos que no laburan y sólo se quejan de las "injusticias" de los árbitros y los dirigentes. Maricones. Buscadores de excusas. Si Andrizzi pudo con un señor puteándolo en la platea y un par de defensores que casi le sacan la pelota en el área antes de patear hoy, usted que me está leyendo cómodo en su casa u oficina bien puede ganar la intercontinental un par de veces poniéndose un poco las pilas. Pero bueno, acá a todos les gusta la cómoda.

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Mírenlo a nuestro pollo con la 11 del Arse, yendo al piso en medio de una cancha empapada. Esfuerzo hasta en las condiciones más adversas.



Y mírenlo a Don Julio. Tres décadas manteniendo la misma posición en su sillón. Eso es coherencia.

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lunes, diciembre 03, 2007

Juventud Unida

Uno de los placeres más grandes que se pueden encontrar en el deporte actual es el de ver cómo un EQUIPO le gana (y si es posible humilla) a un montón de estrellas infladas por el marketing. Por eso cada derrota, cada fracaso estrepitoso del Real Madrid a manos del Zaragoza, Deportivo La Coruña o quien fuera en los últimos años siempre fue algo maravilloso, que nunca cansaba y que uno pedía que se repitiera una y otra vez. El solo hecho de imaginar a un niño que no entiende cómo estos que tienen todos más de 90 sobre 100 de habilidad en el football manager perdieron con los otros que no los conoce nadie ya lo justifica.

No descubro nada, pero mucha gente cuando ve fútbol ve un montón de individuos en vez de un equipo. Ve a Henry, Messi y Ronaldinho en vez de al Barcelona. Y el equipo de los sueños es uno que junte a todas esas estrellas y no uno que juegue como una naranja mecánica moderna. Ver eso caer es impagable.

Por supuesto que muchas veces esto no cae, porque si el Real Madrid o el Barcelona tienen una chequera infinita para comprar a los jugadores que quieren, alguna vez por más que como equipo no existan alguno se va a inspirar y van a ganar partidos. Esto hace que "ganar" una discusión sobre la forma de ver el fútbol contra alguien que lo ve así no sea tan fácil.

Inclusive cuando un equipo gana como tal en medio de la avalancha de figuritas, a la temporada siguiente ya sus integrantes pueden ser transformados en figuritas nuevas: les suben 5 puntos de habilidad en el videojuego y listo, todo explicado.

Pero igual sigue valiendo la pena ese tipo de resultados, algunos mitos van cayendo. Vamos con ejemplos.

El Manchester de Ferguson ya había ganado títulos en 1995, pero su DT todavía no era el intocable que es hoy. Tras no ganar nada en la temporada 94-95 (de hecho perdieron la liga por una derrota en la última fecha), en unos pocos días vendió a su capitán, Paul Ince, a Mark Hughes (delantero hoy DT del Blackburn) y al ruso Kanchelskis, tres titulares, sin reemlazarlos por nadie. Ferguson decía que veía mucho talento juvenil y quería darle chances. Tras perder el primer partido de la Premier contra el Aston Villa, que le hizo 3 goles en 22 minutos, un periodista de la BBC (Alan Hansen) diría la frase por la que hoy es más conocido: "you don't win anything with kids", no se puede ganar nada con lo' pibe'. Le erró ligeramente: Manchester salió campeón de ése y unos doscientos cuarenta y siete mil cuatrocientos quince torneos más con esos niños (Keane, Scholes, Giggs, Beckham, Butt, los hermanos Neville...); Hansen sigue diciendo pavadas en la BBC y escribiéndolas en otros lados.

Por ejemplo éste. la nota es de Enero de este año, y en ella dice lo mismo que dijo aquella vez sobre el Manchester, pero sobre el Arsenal. En ese momento, Arsenal estaba cuarto en la liga, en medio de una temporada complicada, en la que sólo se destacó la cantidad de pibes que asomaron desde las inferiores (y que le hicieron 6 goles al Liverpool en un partido de copa, lo cual los lanzó a la fama). En medio de esto, escribó el artículo que dice aunque el Manchester aquel año ganó la liga y la copa, su teoría sigue siendo cierta en líneas generales, y Arsenal "sigue dependiendo de los jugadores con experiencia, como Thierry Henry". Desconcertante habrá sido para Hansen el momento en el que Wenger decidió vender a Henry en el verano y apostar más aún por los pibes. Fue un verano (invierno en argentina) interesante. Mientras la Premier League se llenaba de dueños millonarios que venían a lavar dinero invertir cantidades ridículas en jugadores de todo el mundo para llenar las filas de equipos medio-pelo, los dueños del Arsenal combatían los intentos de compra de otros millonarios y hacían lo que Wenger les pedía en términos del mercado de transferencias: no comprar nada. Bueno, o traer algún pibe de Croacia o la tercera división de noruega que le haya gustado a sus scouts, pero hasta ahí.

Por supuesto, la reacción de la prensa (que, notarán, no es mucho más inteligente que la argentina) fue por spuesto la de decir que el equipo estaba en crisis y sus dueños, dirigentes y DTs eran unos tarados, poco menos, que estaban dejando al club sin plata (conclusión a la que llegaron por ver que no compraban nada) y sin equipo (conclusión a la que llegaron por ver que no compraban nada también). Se pronosticaba que el clásico rival de Londres, Tottenham, iba a robarles la cuarta posición y dejarlos afuera de la champions league del año siguiente. ¿Motivos? Tottenham había gastado mucha plata en refuerzos. Ya tenían, por ejemplo, una muy buena delantera (Keane, Berbatov, Defoe), y habían gastado por ejemplo 32 millones de dólares en... otro delantero (Bent). Pero gastaron mucho así que seguro que son buenos, y el Arsenal sin Henry se va a la B.

Hoy Arsenal es puntero con un partido menos, invicto, tiene el mayor ingreso económico de todos los clubes ingleses y su plantel, que viene entrenando junto hace rato (una de las razones por las que a Wenger no le gusta comprar y vender mucho; prefiere tener a sus jugadores desde jóvenes para que vayan aprendiendo el "Arsenal style", que es bastante distinto a la bosta que se juega en bastante del resto de la premier) juega el mejor fútbol del mundo y se reúne a festejar todo junto en mitad de cancha después de cada partido; Tottenham está a un punto de la zona de descenso, su montón de delanteros se pelea entre sí porque todos quieren jugar y los dirigentes echaron a su técnico en vez de echarse a ellos mismos. A los periodistas tampoco los echa nadie por decir pavadas, así que ellos pueden seguir tranquilos. Pero al menos ahora habiendo internet quedan todos escrachados.



Último ejemplo, fuera del fútbol: los Green Bay Packers, otro equipo que sigo como al Arsenal, venían de dos temporadas flojas, sin clasificar a los playoffs. Una gran cantidad de hinchas pedía la cabeza de su manager general, Ted Thompson. El problema de los Packers, en realidad, era que necesitaban reconstruirse. Los años de Sherman, su coach y manager general (que son dos cargos bien distintos, el primero parecido a lo que en fútbol conoceríamos como "director técnico" y el segundo más parecido a lo que llamaríamos "presidente") antes de Thompson y McCharthy (coach actual), fueron bastante dañinos en el sentido de haber apsotado mucho al presente rifando el futuro. Se cambiaban draft picks de años próximos por algún jugador medio viejo para ver si el equipo podía ganar algo antes de que Favre se pusiera viejo y tuviera que retirarse. Cuando Thompson asumió, empezó a olvidarse de traer nombres por un tiempo y se preocupó por armar el futuro. Buscar talento, juventud, sangre fresca, empezar a armar un equipo. Un largo proceso. Trajo pilas y pilas de jugadores en los drafts, a cambio de dejar pasar alguna estrella, dejó ir a viejas figuras que consumían un montón de plata en contratos, etc.

Si algunos hinchas del Arsenal después de 10 años de Wenger ganando un montón de cosas y revolucionando el club ya se animaban a decir que estaba gagá y había que echarlo a principios de temporada luego de vender a Henry y antes de hacer el campañón que está haciendo, imagínense lo que decían los cheeseheads (hinchas de Green Bay) del desconocido Thompson.

Lo genial es que al mismo tiempo los dos equipos florecieron: hoy Green Bay está segundo en su conferencia y casi clasificado a los playoffs. Ni hace falta resaltar que la prensa fue la primera en decir, aún cuando ya tenían 5 partidos ganados consecutivamente a principios de temporada, que el equipo no tenía experiencia, que le faltaban nombres, que ya se iban a caer, etc. El viejo lobo de mar (Elio Rossi dixit) Brett Favre, en cambio, dijo antes de empezar la temporada que no se retiraba porque "nunca entrené en un plantel con tanto talento junto" y quería tener la oportunidad de jugar con ellos, se iba a divertir haciéndolo. Muy parecido a lo que decían los jugadores del Arsenal en el veano. Pero esto jamás se tiene en cuenta para hacer un análisis. ¿Ver jugar a un equipo, analizar la proyección del club y sus divisiones inferiores, conocer los planes de sus entrenadores, mirar un entrenamiento, ver cómo van ensamblándose y conociéndose los jugadores? Jamás. Miremos cuánto gasta cada uno y el que gasta más es el mejor. Es como mirar el numerito de habilidad total en el pro evolution soccer. No puede fallar.



No es fácil ir contra esta corriente ideológica. Apostar a largo plazo en argentina directamente no existe. Bueno, casi. La mayoría de los clubes ya vendieron a todos sus juveniles cuando todavía eran fetos. Un representante los compró todos juntos por $2.50 y medio sánguche de bondiola. Eran $10 y un sánguche pero el resto se fue en concepto de coimas a los dirigentes. Luego estos jugadores son repatriados si fracasan en europa, traídos por grupos inversores que permiten que el club por ahí gane algún campeonato y después vienen a reclamar la deuda y se la cobran vendiendo la sede o algo por el estilo. Pregunten en Central si no, donde la deuda en cualquier momento llega a las 9 cifras. Pero tuvimos 6 meses a Wanchope gracias al grupo inversor. Buenísimo.

River era un equipo con grandes divisiones inferiores, pero ahora va trayendo nombrecitos para tapar parches. 4 ó 5 por cuatrimestre. Así le va.

Puedo seguir. No vale la pena. Este fin de semana alguien hizo un poco de justicia. Si alguien merecía un campeonato era Lanús, la organización de su club en general pese a los escasos recursos, su línea de juego ofensivo y en equipo mantenida hace muchos torneos, sus pibes y su genial DT, paciente, humilde y no una máquina de versear frente a los micrófonos de la TV, una cabeza fría que se lleva bien con las decisiones de un club también inteligente y complementa la juventud de los jugadores. No le dan mucha bola en la tele porque es un club chico, sin grandes historias para contar, sin Riquelme o Palermo en sus filas. Qué importa. Cabrero selección. Salud Lanús, campeonazo. Poco y joven pero junto puede ser mucho más que mucho, conocido y separado. Hay que animarse a ir contra la corriente.

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