Deberíamos haber cubierto un poco más esta copa, porque realmente está buenísima, al menos este año.
La joda arrancó en 8vos, y ya todos los cruces parecían más que interesantes. Barça - Chelsea, la revancha del año pasado, sirvió para que se hiciera justicia y el petroequipo del DT menos querido del mundo José Mourinho se quedara afuera siendo bailado por momentos en su propia cancha. Messi sacó a pasear a toda la defensa y al peruano Del Horno le pareció que la mejor forma de pararlo era amputarle las dos piernas a patadas. Lo echaron tarde, encima, porque dio dos patadas de roja directa, pero eso sirvió de excusa para que el DT portugués dijera que los habían afanado los árbitros, en una conferencia de prensa que, como en todas las derrotas del equipoo, se transformó en un mar de lágrimas frente a la injusticia y excusas para justificar la derrota en agentes externos, a diferencia de lo que ocurre cuando hay victoria, momento en el que lo único que puede escucharse en ellas son manifestaciones de supremacia absoluta, arrogancia, superación e imbatibilidad... lo cual hace que cada vez que pierden el espectáculo post partido sea hermososo, pues ese discurso soberbio se hace insostenible y las excusas-manotazodeahogado no tardan en llegar. Realmente da gusto ver perder al Chelsea o a otros equipos con actitudes como éstas, sólo para ver caer a pedazos las imágenes de bronce que intentan construir de sí mismos sus integrantes (o a veces la prensa).
Como si esto fuera poco, el fútbol que da placer ver siguió triunfando, con el Villarreal del genio-slow-motion Juan Román Riquelme avanzando a paso firme (aunque con lo justo las dos veces), el viejo amor inglés ahora revitalizado del Arsenal dejando afuera a los millones despilfarrados sin sentido en cancha del Real Madrid y a la "solidez e infranqueabilidad defensiva italiana" (juaaa) de la Juve con baile y golazos incluidos en el partido de ida. El Lyon, otro que gusta y golea o al menos lo busca siempre, llegó fiel a su estilo a cuartos pero perdió sobre la hora con el Milan gracias a un gol rarísimo de Inzaghi y nos dejó con el gusto amargo de no tener las semifinales ideales con Barça, Arsenal, Villarreal y ellos representando lo mejor que le queda hoy al fútbol continental europeo.
Pero no está nada mal. Si me daban a firmar un papel diciendo que a esta altura del torneo el sobredimensionado Liverpool se iba a haber ido a su casa eliminado y goleado hace rato por el humilde Benfica, que el Arsenal iba a recuperar su fútbol de antaño y llegar a semifinales con casi todo el equipo inspiradísimo y un funcionamiento colectivo aceitado en ataque y defensa (no le hacen un gol hace como 7 partidos y le hicieron 2 en toda la champions, como para desmentir eso de que los equipos que intentan jugar como ellos están condenados a quedar fuera siempre por su debilidad defensiva), que el modestísimo y lationamericanísimo villarreal iba a dejar afuera a Manchester, Rangers e Inter, que el Chelsea que nos asustó con ganar la copa el año pasado no iba a pasar de octavos, y un sinfín de etcéteras más que se fueron dando, sin dudas lo firmaba, convencido de que poco más se podía esperar de esta champions, aún siendo el mayor de los soñadores.
Así que acá estamos, en semifinales, con ganas de que el Arsenal corone su ciclo de fútbol exquisito con el trofeo que siempre le achacaron no haber podido ganar pese a que varios sostuviéramos que eran los mejores de Europa y de que el Barcelona se encargue de ponerle fin a las ambiciones del Milan dejándonos con una final de superlujo, aún lamentando lo que tendría que ser una eliminación del que probablemente sea el segundo equipo que más ganas le dan a uno de ver en toda Europa: el Villarreal de Riquelme (y aclaro: el de Riquelme, porque el viernes jugaron sin él frente al Barcelona por la liga y fueron un equipo totalmente distinto y predecible, como casi siempre que él les falta). Pero con la certeza de que, pase lo que pase, ya hubo al menos bastantes actos de justicia en favor de los que nos gusta construir como "buenos" en medio de este circo multimediático y multimillonario que es el fútbol profesional de hoy.Etiquetas: el Arsenal bueno