miércoles, agosto 31, 2005

[El rincón del hincha] Central 1 - Nievels / Pechos Boys / AbandoNob 0

[/el rincón del hincha]



Como en la eliminación del Chelsea el semestre pasado, limito la subjetividad al palo al título del post y trato de mantener la cordura en el resto del posteo.

Pasaron ya 48 horas de la revancha entre Central y Newell’s, el partido más esperado (por mí y todo rosario al menos) del año. Para el que nos lea desde algún país lejano (?) y no tenga idea de lo que genera un clásico de estos, resumo algunas de las cosas que el mismo ha dejado a través del tiempo.

Central – Newell’s puede no ser el clásico que le importe a más gente en el país. Boca y River concentran muchos más hinchas, dinero, títulos y poder de difusión, por lo que con justicia se denomina al enfrentamiento entre ellos como el “superclásico” del fútbol argentino y, después de Barcelona – Madrid, Celtic – Rangers y algún otro que se me esté escapando, se lo considera como uno de los más trascendentales a nivel mundial. Pero lo que tiene de particular el clásico rosarino es la rivalidad, cómo una ciudad completa se paraliza durante 90 minutos y cómo el estado de ánimo de las próximas semanas depende del resultado que deje ese partido. ¿Semanas dije? Años y décadas también.

El 19 de diciembre de 1971 Central y Newell’s tenían que jugar la semifinal del Campeonato Nacional. El partido tuvo muchísimos condimentos y particularidades. Fue el primero y único encuentro oficial entre ambos jugado en Buenos Aires, y caravanas de rosarinos llegaron hasta el Monumental de Núñez para presenciar lo que podía ser el histórico pase a la final de sus equipos, que nunca se habían consagrado campeones todavía. Y el 0 a 0 parecía mantenerse inalterable hasta que un centro al área fue cabeceado en palomita por Aldo Pedro Poy para sentenciar el triunfo Canalla y darle a Central el pasaje a la final en la que terminaría consagrándose campeón.

Es dable pensar que ningún hincha que haya vivido este hecho podría olvidarlo fácilmente, pero no es sólo el recuerdo lo que ese gol ha dejado como huella en la historia de Central y de la clásica rivalidad rosarina. Desde ese día en adelante, un grupo de hinchas que conformaban la OCAL decidieron que ese instante de gloria no podría quedar sólo como eso, como un momento pasajero y efímero al que el paso del tiempo terminara destiñendo por completo, y se dedicaron a conmemorar aquel vuelo en cada aniversario del mismo para convertirlo en inolvidable, recreándolo mediante actores, hinchas y hasta con el mismo Poy haciendo de sí mismo en los más diversos escenarios alrededor del mundo. Este año, por poner un ejemplo, la celebración tendrá lugar en el balneario uruguayo de La Paloma, cuyo sugestivo nombre se volvió irresistible para este grupo de locos lindos a la hora de pensar en formas alternativas de revivir aquella tarde.

El grado de euforia despertado ese día hace casi 34 años llegó a tal punto que cuando, a pocas horas de haberse producido los hechos, José R. De Rienzo, el encargado de marcar a Poy en esa jugada y en cuyo abdomen rozó la pelota luego de ser impactada por Aldo Pedro, debió ser operado de urgencia debido a una apendicitis, uno de los médicos encargados de realizar la cirugía, fanático centralista y miembro de la OCAL, decidió quedarse con el apéndice extraído para conservarlo en un frasco de formol y poder exhibirlo en el museo de la organización como “tesoro de guerra” de aquella jornada, rotulado como el "órgano por el que a 20 cm. del mismo pasó la pelota que llevaba destino de gol luego del cabezazo".



Pero no es el único hecho de este clásico que ha pasado a la historia, aunque sí sea quizás el más notorio, pues está a punto de ser incluido en el libro Guiness de los records como “el gol más festejado de la historia”.

El 23 de noviembre de 1997 Central y Newell’s se enfrentaron por el torneo apertura en el Gigante de Arroyito. El partido estaba dejando como saldo una goleada histórica, un 4-0 favorable a los Canallas con un “ole” ensordecedor bajando de las tribunas y hasta intentos de gol de rabona de parte de los locales. Los rojinegros se habían quedado ya con tan solo 7 jugadores debido a las expulsiones por abusar del juego brusco para frenar los avances centralistas, y quedaban aún 30 minutos por jugarse cuando sucedió lo inesperado: el lateral uruguayo
José Herrera cayó al piso simulando una lesión instantes después de que el entrenador Mario Sanabria hubiera agotado los cambios, dejando a su equipo con 6 jugadores y obligando al árbitro del encuentro a suspender el partido, hecho que dio origen a lo que en el mundo centralista se conoce hoy como “lanzamiento de toalla”, competencia en la que un grupo de fanáticos arrojan una toalla rojinegra a distancia o apuntándole a algún objetivo y entregándole premios a los ganadores para conmemorar año a año el abandono de aquel día.

Y esto es sólo por mencionar algunos casos, pero el historial es aún mucho más rico en partidos, festejos y gastadas. Sin embargo, considero que con estos ejemplos basta para graficar el fervor con el que se viven y la importancia que se le da en la ciudad a estos clásicos y para que se entienda la magnitud que podía tener lo que ocurriera anteayer en Arroyito, en la revancha por la Sudamericana, una copa quizás menor pero revalorizada al menos en esta instancia por el hecho de que, por tercera vez en la historia, se enfrentaran Central y Newell’s en un partido de eliminación directa, del que sólo uno podría salir con “vida” (y pongo vida entre comillas para no terminar pareciendo una de esas fatalistas propagandas de Fox Sports que anuncian los partidos cual luchas del coliseo romano).

El paupérrimo partido de ida, al que ya nos hemos referido abundantemente en este mismo blog, había dejado un amargo 0 a 0 como resultado, lo que le significaba a Newell’s la posibilidad de clasificar a la siguiente fase con solo obtener un empate con goles.

Los miedos, otra vez, se hicieron presentes antes que el fútbol, pero sin embargo el partido fue mucho más emocionante que el de hace dos semanas. De arranque, una pelota perdida en la izquierda de la defensa de Newell’s fue aprovechada por Vitti para sacar un derechazo al primer palo que Villar descolgó de un ángulo. Pasaron unos minutos para que llegara el mejor momento de los visitantes: una m ala salida del arquero ojeda le dejó el arco libre a Silva para definir, y lo hizo de taquito (pues estaba de espaldas) y desde el área chica, pero entre Rivarola y Papa se las arreglaron para sacar la pelota en la línea y mandarla al córner. Minutos después, Scocco tiró dos sombreritos en el área, el segundo al arquero para definir mandándole la pelota por arriba y hacerla ir hacia el arco picando, despacito, ante la sufridísima mirada de quien escribe y del resto de la parcialidad centralista. Pero un providencial salto del boliviano Raldes, que venía corriéndola desde atrás, alcanzó para, estirando al máximo la columna vertebral, sacar apenas con la cabeza la pelota que estaba a tan sólo un par de centímetros de cruzar la raya de gol y meterse en un ángulo por un costado.

Newell’s presionaba y lograba ahogar a Central por momentos, pero tampoco era capaz de mostrar un dominio abrumador. El trámite fue parejo dentro de todo hasta que llegó el minuto decisivo: ya en tiempo de descuento, central salió jugando en un tiro libre, Ferrari llevó la pelota hasta el borde del área y desde ahí tiró un centro que Ruben peinó en el primer palo descolocando a toda la defensa leprosa y dejando solo a Pirulo Rivarola, que con un zurdazo de volea fusiló al muy buen arquero visitante Justo Villar y desató la locura con el 1-0 parcial para irse al descanso.

El desarrollo de la segunda mitad favoreció a un central mucho más inteligente que tuvo la pelota lejos de su arco y, cuando newell’s se desesperó por lograr el gol de la clasificación, pudo haber liquidado el partido con un par de chances de contra y un tiro libre de Rivarola que terminó dando en el travesaño. Pero por esa especie de inercia inversa que lleva a los equipos que están ganando por un gol un partido cerrado a encerrarse contra su arquero en los últimos minutos, Central se olvidó de lo que venía haciendo y prefirió acurrucarse en su área a esperar los pelotazos rivales en los últimos minutos, y las consecuencias pudieron haber sido nefastas de no ser por un par de milagros ocurridos en el tiempo de descuento. Primero, ante una pelota que quedó boyando en el área y terminó siendo rematada con fuerza al arco de Ojeda, pero que – nuevamente – Pirulo Rivarola salvó arrojándose de cabeza a tapar el disparo, y llegando a tocar la pelota con el brazo, lo que generó algunas polémicas una vez finalizado el partido (no durante, pues el tiempo apremiaba y había que intentar meter el gol salvador en el minuto y medio que restaba más que quedarse reclamando).

Quedaba la última: otro pelotazo desesperado al corazón del área, en el que varios de los defensores que ya todo habían sacado durante los 90’ se vieron imantados por la pelota y fueron a buscarla, dejando solo nuevamente al uruguayo Silva, al que la pelota le llegó después de un rebote, de espaldas y casi en el área chica, como en el primer tiempo, sólo que esta vez con Ojeda y no Rivarola esperando centímetros delante de la línea. Y la resolución del delantero fue la misma: tacazo de primera, sin pararla ni mirar al arco.

El reloj de la tele a través de la cual la distancia que me separa de Rosario me forzó a ver el partido marcaba exactos los 49 minutos (el árbitro había adicionado 4) cuando el botín impactó la pelota, lo pude comprobar ayer en la repetición del partido. Todo Rosario y algunos hinchas más dispersos alrededor del mundo con los corazones paralizados miraban... mirábamos la jugada sin poder pensar en nada que fuera más allá del próximo segundo y medio, del destino que tendrían esa pelota y nuestras gargantas, si podrían gritar el gol o la victoria, dependiendo de los colores que tuviera nuestra camiseta. Arrodillado, en la posición en la que vi los últimos 3 minutos del partido, pude observar como la pelota se dirigía efectivamente al arco, pero a la posición en la que se encontraba el arquero auriazul, que alcanzó a cerrar las piernas en el momento justo para frenar el avance de esa esfera de nosécuántos centímetros de circunferencia que nos podía cambiar la vida aunque más no fuese por unos días y terminó por caerse de culo sobre la misma, quedando casi en la misma posición en la que yo me encontraba en casa, pero con la pelota en su control, ya sin velocidad suficiente para cruzar esa temida línea de cal. La tomó con ambas manos y la tiró de un derechazo furibundo a la mismísima mierda en el preciso instante en que Elizondo pitó el final del encuentro y desató los nudos que contenían gritos de victoria en las miles de gargantas centralistas.

Algo hizo que Central pasara. Un centímetro marcó la diferencia entre tener hoy a algún hincha de Newell's empezando a construir una réplica exacta del talón de aquiles de Silva bañado en bronce (?) y tener algún día de estos a algún Ocalista haciendo una estatua de los tobillos de Ojeda cerrados apenas un centímetro más de lo que mide el diámtero de la pelota para materializar ese "algo". Lo que era seguro era que fácil no se iba a olvidar esa noche. Menos mal, entonces, que al que le escribió las reglas al fútbol no se le ocurrió poner que la circunferencia de la pelota debía tener un mínimo de 65 centímetros en vez de los actuales 68.

Etiquetas:

martes, agosto 23, 2005

Palpitando el US Open

A escasos 6 días del comienzo del último grand slam del año, el torneo más importante sobre cemento de la temporada de ATP, Guillermo Coria sigue mostrando por qué está para pelear el título: se coronó campeón del torneo del torneo de fútbol - tenis en el programa "La noche del 10", tras ganarle la final (a la que ya estaba clasificado de antemano) a la peligrosa pareja integrada por el tan vbuen actor como deportista Adrián Suar y Matías "me voy del país por la isneguridad pero vuelvo a los 3 meses" Almeyda, en dupla con el conductor del programa, Diego Maradona.

Y por si alguno tiene alguna duda del nivel del torneo, aclaramos que el número 1 del mundo (?) y candidato a priori a quedarse con el título, Ricardo "Roger Federer" Arjona fue eliminado en primera ronda por Suar y Almeyda, así que imagínense si serán rivales de temer.

Con este valioso título en canchas duras, Coria no sólo se termina de consolidar como candidato para triunfar en Flushing Meadows, sino que además aumenta las esperanzas argentinas para volver a dar el batacazo en la Davis de visitante. Que se agarre Hrbaty.

Etiquetas:

viernes, agosto 19, 2005

[Sudamierdicana - Primera ronda - Ida] Newell's 0 - Central 0









Etiquetas:

miércoles, agosto 17, 2005

[Apertura - Fecha 2] Centros 2 - Central 2

Se hizo un poco tarde para postear acerca de la fecha, así que trataré de no extenderme.

El partido que más me interesaba era el Boca - Central, por lo que, como no tengo ni decodificador trucho ni un cable que dé los partidos, fui a seguirlo a un bar el domingo a la tarde. Entro estirando el cogote como para ver rápido cuántos segundos iban de juego y veo que ya gana Central 1 a 0. ¡Gggggggoo... bue, mejor no lo grito porque encima que fue hace un rato esto está lleno de hinchas de Boca y me van a fajar.

No voy a decir que Central jugó bien porque sería el mayor mentiroso del mundo, pero a Boca no se le cayó una idea tampoco. En todo el primer tiempo sólo intentó con centros. A tal punto fue esto así que en un momento un viejo que ya venía cabreado y puteando por lo bajo después de cada avance frustrado se salió totalmente de sus cabales y, en medio de un bar que estaba sumamente callado y tranquilo para tratarse de hinchas argentinos viendo fútbol, se paró de su asiento y empezó a gritar cual poseído por el espíritu del Charro Moreno (?): "Centro, centro, centro, ¡DEJEN DE TIRAR CENTROOOOOOOO! ¡JUEGUEN AL FURRRRRRRRBOOOOOO! ¡BASTA DE CENTRO, DEDÍQUENSE A JUGAR A LA PELOTA, NO SE DAN CUENTA! ¿De dónde se salió esto de tirar centro todo el tiempo? ¡BASTA DE CENTRO, LAREPUTAMADREQUELOPARIÓ! ¡Están matando al furrrboooo, YA NO SE PUEDE VER UN PARTIDO POR LOS CENTROS!"

Ok, estaba más para vaciarle un montacargas de lexotanil directo en el estómago a través de un embudo gigante que para ponerlo de comentarista de fútbol de primera, pero no estaba errando el concepto fundamental del partido: Boca era una máquina de tirar centros. Y es al menos llamativo que un equipo de Basile, director técnico que se ha caracterizado por otro tipo de juego, se limite a tentarse por la altura de sus delanteros y tirar bochazos anunciados al área para que alguna de las torres la baje de cabeza. El resultado es visible: en todo el primer tiempo, las únicas dos chances claras de gol fueron para el visitante, pese a que la pelota la monopolizaron los locales.

Pero claro, tampoco la postura de Central era la mejor, pues de a ratos ni siquiera era capaz de salir de su propia área y hasta terminó con su 9 jugando de 6 para defender los pelotazos Xeneixes. Así fue como de tanto meterse contra su propio arco alguna pelota terminó entrando y el partido se puso 1 a 1. Pero de otra contra aislada Central metió el segundo, y con un poco de suerte estuvo a punto de llevarse los 3 puntos de la bombonera y de darme la posibilidad de joder a cualquier hincha de Boca existente por el resto del semestre, mas de nuevo, casi por inercia, pasó a jugarse el partido alrededor del área rosarina y en la última pelota del partido, un lateral-centro de esos que el viejo insultaría hasta morirse atragantado con su propia saliva, el Mellizo Guillermo se encontró con el empate.

Conclusiones: 1) Boca va a tener que encontrar variantes ofensivas o se le va a complicar mucho romper defensas cerradas para poder pelear el campeonato. 2) Central va a tener que recuperar el protagonismo del torneo anterior y su idea de cuidar la pelota para construir a partir de allí su juego si quiere volver a tener un buen semestre. 3) Si quieren preservar la salud coronaria del viejo del bar no lo hagan ver San Lorenzo - Independiente, pues ver el nombre de sus directores técnicos me hace tener la corazonada de que se van a cagar a centros. 4) Cómo voy a sufrir el jueves el clásico de ida (y el de vuelta ni les cuento) por la sudamericana...

jueves, agosto 11, 2005

Baseball de Grandes Ligas, desde el lugar de los hechos

En un nuevo esfuerzo de producción de parte de este humilde blog provinciano (?) por brindarle a nuestros lectores la más amplia y variada cobertura deportiva posible, aprovechamos que nuestro corresponsal en Miami comenzó sus vacaciones para hacerlo cubrir un partido de su tan amada MLB, la liga más competitiva de ese deporte sobre el que tantos argentinos opinan: “no entiendo cómo estos yanquis se entretienen con 3 horas seguidas de esta cagada”. Hablamos de baseball, claro. Más precisamente del partido que los Marlins de Florida jugaron ayer, en su búsqueda por lograr colarse de nuevo a los playoffs para intentar repetir sus títulos del 97 y el 2003, donde terminaron coronándose campeones luego de clasificar a los playoffs casi por la ventana. Puede que si usted, estimado lector, no tiene la más pálida idea de lo que es este deporte, no pueda seguir con claridad algunos pasajes de la narración, pero no se preocupe, es posible que en breve armemos otro post explicando las reglas básicas y algunas de las vueltas de este apasionante/mogolizante (elija la que usted considere cierta) deporte. Én última instancia, igual podrá disfrutar de las fotos y los videos, por más que no entienda un pomo (como quien se compra un libro y le ve las ilustraciones). Sin más, los dejo con la crónica:

Nuestro corresponsal, Nico, documentándolo todo con su cámara intrusa... tan intrusa que se mete hasta en los bañosMiami. De nuestro corresponsal.

Esta tarde-noche El Sillón me mandó hasta la ciudad de Miami a cubrir el enfrentamiento ente los Florida Marlins y los Arizona Diamondbacks.



El Dolphin Stadium, desde el estacionamiento

Todo comenzó con la llegada al estadio, a eso de las 6:50 horas del Este, 15 minutos antes de que comenzase el juego. Con la que creía que era mi entrada en mano, tuve que pasar por la ventanilla de Ticketmaster a pedir mi entrada real, ya que la que había impreso el día anterior en casa sólo servía para que nos dieran en la ventanilla en número de orden.

Una tribuna semivacía con el partido ya a punto de empezar

Luego del himno de los Estados Unidos se dio comienzo al partido. El joven zurdo pitcher de los Marlins Jason Vargas fue titular, y completaron la alineación el catcher Matt Treanor, el primera base Jeff Conine, el segunda base Luis Castillo, el shortstop Alex González y el tercera base Mike Lowell completando el infield. Y en el outfield jugaron el veloz Juan Pierre por el centro, el novato Chris Águila por derecha y por izquierda el venezolano Miguel Cabrera.

Jason Vargas y sus primeros lanzamientos

El primer inning fue bastante tranquilo para Vargas, salvo un error de Conine que dejó llegar a Luis González a primera base, Vargas no tuvo que lidiar con nada más, su efectivo pitcheo fue suficiente. Llegó la parte baja de la primera entrada y el turno de pitchear era de los Diamondbacks; Brad Hasley fue el titular con un record de 8-8. Juan Pierre comenzó bateando con un single que lo dejó en primera. Luego robó segunda base mientras Castillo estaba al bate. Después un groundout dejó que Pierre avanzara a tercera base con tan solo un out. En el turno de Cabrera al bat todos esperaban un sacrifice fly, pero un wild pitch le terminó dando camino libre a Pierre para que anotara la primera carrera del partido. Luego vinieron rápido dos outs que cerraron la primera entrada.

Pierre, de espaldas, se prepara para buscar la 3ra luego de haber robado la 2da base

Por mí parte ya veía negra la noche si no me movía de mi asiento. Atrás mío tenía lo que aparentaba ser un tipo que no tiene nada que hacer en todo el día. Le contaba apasionadamente a unos universitarios que él llega cuatro horas antes a todos los partidos de local, ve la práctica y luego, durante el juego, lleva las estadísticas jugada a jugada, que desde el 97 está en todos los partidos de los Marlins y que sólo faltó a 1 juego. Mientras escuchaba signos de admiración por parte de los chicos universitarios y pensaba qué mierda hacía sentado cerca de esos imbéciles que se entusiasman con un tipo que lo único que hace es rascarse las bolas, terminó bastante rápido el segundo inning. en el que Vargas dio un doble, una base por bolas intencional y strikeouteó al pitcher del otro equipo. Entonces me retiré de ese asiento, mientras los americanos seguían diciéndole cosas como “gracias a gente como vos esta organización sigue en pie” y me moví para otra punta del estadio, lejos de esos energúmenos americanos.


Ya desde otra perspectiva me puse a ver la parte baja de la entrada con los Marlins al bat. Alex González bateó un imparable para llegar a primera base. Después le tocó al boricua Mike Lowell, quien consiguió otro imparable, González corrió las bases pero gracias a un fuerte lanzamiento de Terrero fue puesto fuera en el plato. Luego vinieron los dos outs que cerraron el segundo inning con un marcador 1 a 0 para los Marlins.



(click aquí para descargar el video del out en el plato)

La vista desde la nueva ubicación, opuesta a la de los primeros minutos


La parte alta del tercer inning fue fácil para Vargas: retiró a los 3 Diamondbacks en orden, con dos fly-outs y un strikeout. La parte baja tuvo como único ingrediente un bunt para hit de Pierre y un homerun de Cabrera que ponía a los Marlins 3-0.

Cabrera corriendo las bases segundos después del único 'noooooooo... nonononooo, ¡dígale que NO a esa pelota!' que tuvo el día

(
video para poder decirle que NO a esa pelota desde tu casa)

En el cuarto inning creí que Vargas iba a pitchear mucho más relajado, con una ventaja de 3-0 tenía todo a su favor. Pero no fue así, en ese mismo inning tuvo un imparable por parte del tercera base Graus y caminó a otro bateador. Tuvo las bases llenas pero con un poco de suerte y paciencia pudo terminar el inning sin ninguna carrera en contra. La parte baja de la cuarta fue muy fácil para Halsey, retiró a Águila, Treanor y a Vargas en orden.



Unos ¿asistentes? emprolijan la tierra de las calles antes del comienzo del quinto inning


En el parate del cuarto al quinto inning, mientras unos hombres barrían y acomodaban la tierra, paseé por los stands de comida; tenía hambre pero solo había llevado dos míseros dólares. Tras ver los precios exorbitantes me volví a mi lugar con hambre, pero me la aguanté sin problemas, esos precios me sacaron todas las ganas de comer algo. Como no sabía cuál de todos era el asiento que había ocupado entradas atrás, decidí ubicarme en uno nuevo.

Los super accesibles precios de la ¿comida? a la venta en el estadioLos super accesibles precios de la ¿comida? a la venta en el estadio

El quinto inning pareció complicarse cuando el ex Marlin Craig Counsell bateó para un single y luego Royce Clayton con un doble lo hizo anotar. Después que Clayton robó tercera base con tan solo un out, se veía venir el sacfly de Luis González que estaba al bate para impulsar la carrera. Lo intentaron, pero el potente brazo de Cabrera no dejó que Clayton se animase a correr hasta home.

Craig Counsell, el ex Marlin, en su turno al bat

En la parta baja del quinto inning llegó un rally a favor de los Marlins: primero Pierre fue caminado a primer base y más tarde robó segunda, pero el catcher cometió un error al tirar mal la pelota y Pierre aprovechó para llegar a tercera. Después vinieron un single de Conine, un doble de González y otro doble de Lowell para anotar tres carreras y levantar un poco a la afición.

Las bases llenas durante el rally de los Marlins

(El doble de Lowell impulsando una carrera, en su
versión casera filmada por Nico y en la versión de la tele)

El sexto inning pasó sin pena ni gloria, solo puedo contar que Vargas, que ya había lanzado un total de 111 bolas y estaba agotado, fue remplazado por Antonio Alfonseca, un pitcher famoso por tener seis dedos en cada mano, (N de la R: y sobre cuya vida nos hemos decidido a investigar más adelante).

Antonio 'el pulpo' Alfonseca. ¡Crack!

En la parte baja de la sexta me fui para el baño, pero empecé a escuchar mucho ruido en las tribunas, no sabía que pasaba. Segundos más tarde el altoparlante explicó que Dontrelle Willis, uno de los pitchers titulares de los Marlins, entraba como bateador emergente por Alfonseca. Yo desde muy lejos pude observar como le swingueó los primeros dos pitches y al tercero fue un rolling muy suave que termino en el guante del primera base.

Las pintadas que recuerdan los dos campeonatos Marlins, en la cerca de la tribuna a la que, según la entrada original, había que ir para ver el partido, pero de la que muy lejos estaba nuestro corresponsal ya

Me volví a mover de lugar y conseguí un asiento bastante cómodo con una muy buena visión de la cancha, pero tenía adelante mío una señora bastante ridícula que no paraba de bailar y encima de eso tenía en las dos manos esos cosos que usan las porristas universitarias. Realmente era insoportable y para agregar más me tapaba la visión cuando ella disfrutaba de su baile.

Vieja boluda bailando

(Vieja boluda bailando... ¡en video! ¡Para aprenderte los pasos y repetirlos en tu casa o con tus amigas! Click
aquí.)

En el séptimo el pitcher Ron Villone remplazó a Alfonseca. Villone recientemente fue tradeado por los Seattle Mariners por un par de jugadores de las ligas menores. Hace más o menos una semana cayó en los Marlins y no tuvo buenos partidos (jugó 6 partidos con un ERA de 7.11). Este no fue la excepción, pitcheó sólo 0.1 innings y dio 3 bases por bolas, llenó las bases y apenas consiguió un out. Con las bases llenas Guillermo Mota entró para pitchear, el primer pitch que lanzó fue bateado por Graus y logró un doble conectando 3 carreras (las 3 carreras se anotan en contra de Villone y no de Mota en las estadísticas). Después un sac-bunt mandó a Glaus a tercera base y luego un sac-fly lo mandó a home, el lanzamiento de Cabrera a home fue bastante efectivo pero la torpeza del catcher Matt Treanor fue mayor ya que no pudo retener la pelota.

La hinchada, muy caliente con el equipo que de ganar 6-1 en tan solo medio inning pasó a estar 6-5, insultaba a los jugadores con frases tales como “Treanor, tu mujer es mejor atleta que vos” y “¿Villone para qué mierda te trajeron? ¿Tenés el síndrome de Al Leiter (pitcher veterano que semanas atrás fue cortado por los Marlins ya que se dedicaba únicamente a lanzar bolas)?”. Y después de un calentamiento en el bullpen, el relevista Cormier fue designado como pitcher para los Diamondbacks. Tuvo un inning bastante firme, strickeó a dos Marlins y sólo les permitió un hit y una base por bolas. Así terminaba el séptimo inning con un marcador de 6-5 para los Marlins.

Cormier en el bullpen

En el octavo inning el cerrador Todd Jones se hizo cargo del pitcheo, con un bunt-hit Terrero llegó a primer base. Con un sac-bunt a Terrero lo movieron a segunda base. Acá se viene lo raro del partido: Tony Clark bateó un imparable hacia el right field con el que Terrero llegó a tercera base. Cabrera la agarra y se la pasa a Lowell, el tercera base. Él se queda la pelota y le dice algo a Todd Jones con la cara. Jones lo entiende y no se sube al montículo del pitcher, se queda dando vueltas y se va a hablar con el catcher. En esos momentos Terrero da dos pasos adelante en tercera base, ahí Lowell toca a Terrero y le muestra al árbitro que él tenía la pelota. “Out!”, cantan los jueces. Inmediatamente vinieron las quejas del Manager del equipo de Arizona, pero no lograron nada, la jugada fue perfecta ya que Todd Jones no se subió al montículo, y las reglas dicen que un pitcher no puede amagar ni ponerse en posición de lanzar una pelota si no la tienen, cosa que Jones nunca hizo. Por primera vez en mi vida había visto el truco de la pelota escondida, sólo lo había visto en películas y cosas así, nunca en la vida real y menos en un partido entre dos equipos profesionales.



(Click aquí para ver el video de la cinematográfica jugada online, o aquí para bajarlo.)


Inesperadamente en la parte baja de la octava, lo que sería probablemente el último turno al bate de los Marlins, llegó el segundo rally del partido con batazos de González, Treanor y Castillo. Eso, sumado a las bases por bolas que le dieron a Cabrera y a Conine, le valió 4 carreras a los Marlins. Finalmente llegó el turno del pitcher Todd Jones al bate, su segundo turno al bat de la temporada. Como no podía sacrificarse porque había dos outs tuvo que intentar batear. Y no le fue nada mal, conectó un imparable y llegó a primera base, para no enfriar su brazo fue hasta el banco de suplentes a buscar su campera y se posicionó en primera base con una campera. Por suerte para él su estadía en primera base fue corta ya que Matt Treanor se strikeouteó muy rápido.



El pitcher (con campera!) esperando (en vano) para correr a segunda


Parte alta de la novena, parecían ser los últimos 3 outs del partido, yo me moví de ubicación ya que toda la gente se había ido. Y Todd Jones no tuvo ningún problema, retiró a los 3 bateadores de Arizona en orden y así se cerró el partido.



El mismo Jones le pone el moño al triunfo de los Marlins

(la versión filmográfica de la foto de arriba,
aquí)


Con esta victoria los Marlins tienen una racha de dos partidos seguidos ganados, en esta mini serie a 3 partidos contra los Diamondbacks.
Así la tabla de la Liga Nacional Este queda así:

W L PCT
Atlanta 66 48 .579
Philadelphia 60 54 .526
Florida 59 54 .522
Washington 59 54 .522
New York 58 55 .513

... y los Marlins se acercan un poco más al objetivo de convertirse en el mejor segundo de la Liga nacional para poder obtener la Wild Card y clasificar a los playoffs.

Desde Miami, para Desde el sillón, informó nuestro amigo y corresponsal no asalariado Nicolás-Hombre-culo.



El estadio a la salida, minutos antes de la vuelta a casa

Etiquetas:

martes, agosto 09, 2005

[¿Fútbol?] Apertura - Primera fecha

Cuántas contradicciones me genera la vuelta del fútbol argentino...

Porque por un lado está el invierno, insoportable sin una pelotita rodando que seguir en esos días de frío y vacaciones en los que no se puede ni salir de casa, lo que hace que los primeros 30 minutos de Racing - Banfield parezcan el partidazo del año, pero el contraste llega cuando pasa la euforia inicial, terminan los 90 minutos y uno apaga la tele preguntándose: "¿no era que volvía hoy el fútbol?".

Pues no, fuimos víctimas de un engaño. El fútbol no volvía nada, al menos el viernes, donde lo único que se vio fue un rato de atletismo (los primeros 30'), otro de kickboxing (el segundo tiempo) y una pelota a la deriva en medio de todo eso. En goles, 0 a 0; en expulsados, 1 a 1. Todo dicho.

Para el sábado anunciaban 3 partidos, incluyendo a Central. No podía fallar: volvía el fútbol. Bueno... para los que tenemos Telecentro no tanto, pues el único partido que podemos ver es el del viernes. Y a central igual ni TyC lo daba, así que ni yendo a un bar podría verlo. Zapping radial: nadie dando el partido. ¿AM 910, la radio del deporte? Bien, gracias. Zapping internético: no anda ninguna radio online de rosario. La nada misma: a seguir el resultado por señales de humo y comprobar el domingo que no me perdí nada, sólo a Ojeda teniendo delirios de patovica y puñeteando el aire en el gol del empate.

Después, claro, ¡el partido de la fecha! O así lo anunciaron todos con el resultado puesto. San Lorenzo - Vélez, 3 a 2, vibrante hasta último momento... Vibrante sí, para los hinchas o los que jugaron al prode, pero fútbol, lo que se dice FÚTBOL, nada. Cuatro goles de pelota parada y un quinto porque a Saja no puso el bien el cuerpo, como todo rugbier debe hacer, cuando Juan Fernández lo tackleó de un hombrazo. Hizo knock on, pero el árbitro dio la ventaja y Zárate aprovechó para terminar la jugada en try. ¿O gol? Ah, cierto que era fútbol o eso decían. Bueno, gol, empate transitorio y victoria del Ciclón minutos después, sobre la hora. Emocionante, sí, pero miren que para que Alfaro declare, como lo hizo después del partido, que un equipo suyo jugó mal pese a haber ganado... ¡lo horrible que debe haber sido!

Para cerrar el gran sábado a todo fútbol la TV ofrecía el encuentro entre Quilmes y Newell's. Un partido interesante por donde se lo mire. El ping pong de "Fútbol x 2" hubiera dado un resultado abultadísimo. Si no me creen, les enumero la cantidad de situaciones que el partido tuvo: Maidana generó la primera, mostrando su habilidad para pisar el esférico en el área (claro que con "esférico" me refiero a la cabeza de Ignacio Risso); la segunda tuvo como protagonista a Juguemal Olmos, DT de los rosarinos, festejando el gol de sus dirigidos haciendo con las manos el gestito de "les metimos la tapa"; a continuación, de nuevo Maidana, figura de la cancha, se puso en contacto con el esférico antes mencionado (la cabeza de Risso), pero esta vez con una actitud desleal: ¡le pegó con el codo! El árbitro se ve que juzgó mano intencional y lo expulsó directamente; pero la Lepra iba por más, y siguió mostrando su juego vistoso cuando el más habilodoso de todos, el burrito Ortega, volvió a mostrar su categoría embocándole un manotazo directo a la cara a un Quilmeño que lo venía puteando; y Quilmes no se quiso quedar atrás, claro, y mostró que su juego también puede ser ofensivo, pues a la salida del vestuario el jugador incolucrado en el altercado con Ortega acusó al burrito públicamente de ser un cagón. ¡Toda una ofensa! Nada de especulación y medias tintas, de frente, el fútbol que le gusta a la gente. Y podría seguir enumerando, pero creo que mi punto está probado: si hubo algo que no faltó en la noche del sur del gran Buenos Aires fueron situaciones... de guerra.

A esta altura no podíamos esperar menos del domingo: Independiente se prendió al tren del buen fútbol y goleó a Lanús con tres de penal, uno de tiro libre y ningún tiro al arco (al menos no que yo haya visto, aunque sólo pude pispiar unos compactos del partido) más en los 90 minutos. La frutilla de la torta, el récord guiness batido en el primer tiempo: 5 amonestados en 7 minutos.

Y la jornada se cerró a todo trapo con los dos más grandes del fútbol en acción. En Nuñez se jugó el siempre atrapante clásico del domingo, entre River y su histórico rival... Tiro Federal de Rosario. El resumen del cambiante e imprevisible partido: ganó River.

Mientras tanto, en cancha de San Lorenzo (la de Boca estaba suspendida por una guerra anterior que había tenido lugar en ese estadio meses atrás), Boca pre-precalentaba para el precalentamiento posterior, en el que terminaría ganándole 4-1 pero con mucha dificultad a un Gimnasia de Jujuy que en ningún momento se dio por vencido (?) y promete dar lucha en primera. En primera B, el año que viene.

El complicado fixture que le tocó a los grandes dice que Boca tendrá que volver a ser local la fecha que viene frente a Central, partido en el que, fuera de toda ironía, creo que nos comeremos 5.

Ah, por si se quedaron con ganas de más: la fecha todavía no terminó! La previsora AFA decidió que los equipos que jugaron la promoción tuvieran una semana más de descanso, por lo que Instituto - Estudiantes y Argentinos - Arsenal jugarán cuando la providencia así lo indique.

Esperemos que esa misma providencia algún día indique que, de una vez por todas, volvió el fútbol a la argentina.

Etiquetas: