domingo, diciembre 12, 2010

Breve recorrido por la temporada de Favre

Hace un tiempo que no se posteaba nada en el sillón; facultad y quizás falta de ganas ayudaron a que quedara en abandono este blog. Ya estamos a mitad de diciembre y la temporada regular de la NFL está por terminar y el héroe del blog Brett Favre (léase Farv) está teniendo una temporada rarísima como quarterback, o mariscal de campo (?), en los Minnesota Vikings.

Este post se encargará de describir los sucesos más importantes que le sucedieron esta temporada, la idea es ir de adelante para atrás para quien no tenga ganas de leer lo ocurrido a principio de año y opte por los hechos más novedosos que puedan influir en el record que posee Brett. 297 partidos consecutivos como titular. Entiendan la importancia, la temporada regular de NFL tiene 16 partidos, desde septiembre de 1992 que él no se pierde un partido. Gracias a Wikipedia voy a buscar eventos que hayan sucedido por esas fechas para contextualizar cuán lejos quedó aquel momento:

• Bush padre era presiente y el 3 de noviembre perdió las elecciones contra Bill Clinton.
• El 31 de octubre el papa pidió perdón sobre la condena que cayó sobre Galileo Galilei.
• El odontólogo Barreda mató a su familia en la Plata.
• Chávez lideró una fallida rebelión para obtener el poder en Venezuela en febrero de 92.
• El 25 de mayo Jay Leno tomó el mando de Tonight Show en NBC.
• Atentado a la embajada de Israel en Buenos Aires.
• Marco Van Basten ganó el Balón de Oro.


Como dije, vamos a comenzar describiendo lo más novedoso de la temporada de Favre. Los últimos días en Minneapolis, Minnesota cayó una terrible nevada. 30 grados bajo cero, mucha, mucha, muchísima nieve. Tal es así que el techo del Metrodome se cayó.





Esto llevó a que el partido que estaba programado para hoy a la tarde se moviera para el lunes. Hace minutos se decidió que fuera trasladado de ciudad porque el techo no iba a estar listo ni siquiera para el martes. Ahora jugarán en Detroit. Pero, ¿por qué es importante saber esto?

Farve se lesionó el partido pasado durante el primer cuarto. Tuvo un desgarro en la coyuntura del hombro. Cayó muy mal después de un tacle. Esto no lo hizo practicar durante toda la semana. Ed Werder de ESPN dijo que Favre no hubiese estado listo para jugar hoy. Es decir, para llevar 297 partidos seguidos algo de suerte hay que tener. Siempre y cuando la suerte exista.



El 21 de noviembre Favre perdió contra su ex equipo, los Green Bay Packers 31 a 3 que generó el despido del entrenador en jefe de los Vikings. Con Childress tuvieron un récord de 3-7, además el otro motivo del despido fue que el ex coach cortó a Randy Moss del equipo sin el consentimiento del dueño de la franquicia. A Moss lo habían traído porque es un buen WR y Brett siempre necesita de uno de ellos en quien descansar con sus pases súperultramaravillosamente precisos.

Favre logró su record de yardas pasadas en un partido contra los Arizona Cardinals, 446 yardas pasadas para dar vuelta un partido que los Vikings perdían por 14 puntos al empezar el cuarto cuarto. Finalmente, los Vikings ganaron 27 a 24 en tiempo suplementario.

Durante octubre de esta temporada, Favre jugó, y posiblemente siga jugando, con dos fracturas en el tobillo. Esta doble fractura, una generada por stress y la otra por avulsión, según leí por ahí se produce cuando un pedazo (?) del hueso es arrancado por un tendón o un ligamento. Pese a esas dos fracturas, con una bota ortopédica y unos días de descanso pudo jugar contra los New England Patriots, partido que perdieron 28 a 18.

El QB favorito del Blog logró dos milestones (?) en la derrota contra uno de sus ex equipos, los Jets. Lanzó para su 500 touchdown y por 70 mil yardas totales en su carrera. Favre tuvo tres pérdidas de posesión y perdieron 29 a 20.

Ahora es el momento de ver algo más divertido para los lectores, no así para Favre. Algunos conocerán estos dos hechos en la vida de Brett, otros quedarán sorprendidos. Luego iré al actual. Cuando “jugaba” para los Falcons, lo pongo entre comillas porque realmente ese año no hizo nada. Tiró 4 pases, 2 fueron interceptados. Bueno, Favre parce que se copaba con las fiestas y la joda. Un día se pasó de alcohol y se perdió la foto del equipo. Parece que la foto de los Atlanta Falcons de 1991 también se perdió. Después de un buen rato de búsqueda no lo pude hallar.

El otro hecho memorable (?) fue previo a la temporada 1996, Favre fue suspendido temporalmente por la NFL por tomar alcohol después de haber admitido tener un adicción al Vicodin cual Dr. House. Pasó 46 días en una clínica de rehabilitación. Además, Favre dijo que había tomado “a few drinks” el viernes anterior al Super Bowl que ganó. Además, durante su carrera universitaria, era muy común verlo vomitando por la resaca que tenía durante los partidos.

Bueno, ahora sí. Basta de historia. En ocubre la NFL lo empezó a investigar por “sexting” es decir, mandar mensajes de texto con contenido sexual y dejar mensajes de voz inapropiados a quien conduce el programa de los New York Jets, Jenn Sterger. Ella misma dijo que “Brett once sent me cock shots”. Él aceptó haber dejado los mensajes de voz, no así las fotos que Sterger dice.




Y el 13 de octubre durante el entrenamiento recibió este hermoso “bola en la ingle” que lo dejó sin aire por algunos minutos.

El 3 de agosto Brett anunció que iba a volver un año más en la NFL, con 41 años posiblemente sea sí su última temporada. Ya está muy golpeado y pese a que quiera seguir jugando, no creo que pueda. Su récord quedará en 301 partidos consecutivos cuando se termine la temporada. Y los Vikings dudo que lleguen al partido de Wild Card.


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Update, un video del derrumbe del techo de los Vikings.



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Update #2
Favre no está jugando el partido contra los Giants. Es decir, el record terminó en 297. Lloremos.

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viernes, julio 02, 2010

Holanda 2 - Brasil 1. Autodestrucción.

¡Qué bueno que está este mundial! Los he visto obsesivamente desde el 94 y no recuerdo uno mejor.

Al revés de lo que suele pasar o de lo que puede esperarse, los partidos de eliminación directa han sido los mejores. Con más goles, más chances, más emociones y mejor fútbol. Es un partidazo tras otro, y éste no fue la excepción.

Brasil jugó su (o quizás EL) mejor fútbol en lo que va del torneo en el primer tiempo. Inclusive Robinho, gran desaparecedor en partidos importantes, arrancó con un gol anulado, luego hizo otro válido y en lo que quedó de esa mitad la rompió. Hubo una jugada por izquierda en la que apiló a medio equipo, dejó desequilibrada a toda la defensa, Luis Fabiano recibió y con un taquito de primera se la dejó a Kaká para que la clavara en el ángulo superior izquierdo de no ser por una volada espectacular de Stekelenburg, en la que habría sido la atajada del día sin dudas en cualquier partido promedio, pero en éste tuvo seria competencia de otra un rato más tarde, cuando tuvo que volar abajo y pegado al palo para que un derechazo brasilero terminara pegando del lado de afuera de la red en vez de adentro.

Y atrás eran impasables. Juan es una roca, y Van Persie no lo pudo engañar ni una vez. Bastos por izquierda no le dejó hacer nada a Robben, que enganchaba siempre para pegarle de zurda hasta volverse hiper predecible. Claro que, aún sabiendo lo que va a hacer, el tipo puede ganarte el 1 contra 1 y clavártela en un ángulo, pero por eso Bastos tenía ayuda: en una sobre el final del primer tiempo cuando Robben enganchó se le vinieron ¡cinco! brazucas encima como un enjambre de abejas asesinas, y se lo morfaron crudo.

Holanda, encima, daba unas cuantas ayuditas. Parecía querer arrancar en desventaja, hasta que lo logró cuando Heitinga salió hasta la mitad de la cancha no se sabe por qué cuernos y dejó un hueco bestial de unos 35 metros de ancho, por el que Robinho entró caminando para recibir el pase largo de Melo y tocar al gol. A lo mejor Ooijer -que entró a último momento por la lesión del otro central titular- tenía que cubrirlo y no lo hizo por los nervios debut (?), o qué sé yo qué carajo. La cuestión es que el tipo más cerca de Robinho cuando definió terminó siendo... Robben. Y arriba, lo ya dicho: andaban todos torcidos. El más prometedor, sin ser gran cosa, era Sneijder, que mostró un poquito de su gran visión y espectacular pegada.

¿Cómo podía dar vuelta semejante partido? La pregunta en el entretiempo no era tanto ésa, sino más bien: ¿cuántos se van a comer? Pero el gol en contra de Felipe Melo, la anti-figura de la cancha y chivo expiatorio de la jornada pese al pase gol, cambió el partido. Julio César no salió bien y creo que al empujarlo a Melo cambió el punto de impacto de su cabeza con la pelota, haciendo que el testazo saliera para el arco propio en vez de rechazado, y empatara.

Ése fue el punto de quiebre del partido, pero Brasil anímicamente ya estaba tocado. Como decían en la trasmi del 7, desde el primer minuto parecieron nerviosos, y siguieron así aún en ventaja y dominando cómodamente, cosa más difícil de entender. Hubo un par de esas repes en super slow motion con Robinho inflando los cachetes al putear que eran para cagarse de risa.

Holanda, en cambio, estaba metidísima en el partido... o al menos lo estaban un par de sus jugadores. Sí, los errores del arranque dieron a entender lo contrario, pero las ganas de ganar que tenían tipos como Robben y Sneijder se notaba mucho. Corrían, gritaban, daban órdenes, protestaban todas. La euforia saltarina que puede verse en la toma aérea del festejo del segundo gol de parte de un tipo individualista como Robben fue muestra de que estaban realmente comprometidos con la causa colectiva.

Para cuando Kuyt, parado en el segundo palo, intercambió rápido posiciones con Sneijder, que estaba en el primero, y peinó un córner de Robben para dejarle el cabezazo del triunfo servido al enganche del Inter, Holanda ya era dominador en lo futbolístico pero por razones más bien anímicas. El talento siempre estuvo: Holanda (a diferencia del Brasil de Dunga) pone al menos cuatro jugadores plenamente ofensivos en cancha todos los partidos, invariablemente, y no los saca nunca a menos que sea en reemplazo de otro de las mismas características. La táctica tampoco cambió demasiado, aunque alguna novedad futbolística había, como las subidas por derecha de Van der Wiel. Pero la principal era el desconcierto de un Brasil que ante cada gol dejaba más en claro que no tenía ni idea de cómo reaccionar, pareciéndose cada vez más a un equipo de novatos puesto a hacer un rol de veterano que le quedaba muy grande.

Desesperación y errores con la pelota, patadas como para merecer más tarjetas de las que el muy mal réferi japonés les terminó poniendo, roja para Melo por un pisotón estúpido a Robben, ni una idea para llegar al arco contrario y huecos atrás que aunque parezca imposible dejaron chico al que Holanda les abrió en el 1-0.

Los holandeses lo tendrían que haber liquidado, pero hicieron todo mal al definir.

El poderoso pero descontrolado en tiros libres pie izquierdo de Van Persie se combinó con la Jabulani para desperdiciar todos los tiros libres de frente al arco mandándolos a la fila 164 de la 3er bandeja. Como no fue lo único que Van Persie hizo mal en la tarde, el DT lo reemplazó por Huntelaar, que logró que los hinchas holandeses extrañaran a su reemplazado tras conseguir arruinar, en los 10 minutos que estuvo en cancha, una jugada clarita de gol tras otra: primero no pudo parar un pase rasante y relativamente sencillo que lo dejaba de cara al gol en el borde del área; después quedó sólo con el resto de los delanteros holandeses tras un saque de arco (!) para el que Brasil había dejado un solo jugador en su propia área: la paró con tiempo y espacio, pensó, pensó, pensó y le tiró un pase a los pies del único defensor que había. Kuyt tuvo otra en que gambeteó a medio mundo como conitos de entrenamiento (no daban más los brasileros) pero se equivocó en el último movimiento. Ni Sneijder, figura holandesa, se privó de decidir mal cuando los contraataques le quedaron servidos a él.

Fueron tan ineptos en esos últimos minutos que ni tiempo eran capaces de hacer bien: cuando Kuyt se quiso quedar con la pelota contra el banderín del córner, se aferró tan fuerte al piso con el botín del pie derecho que los tapones se engancharon en el desastroso terreno de juego y le arrancaron un pedazo, dejando un pozo de fácil 10 cm. de profundidad en el cuarto de círculo desde el que hacía algunos minutos Robben había pateado el córner de la victoria. Y mientras la arena saltaba para todos lados, Brasil ya agarraba la pelota y trataba a los ponchazos de armar algún ataque antes del final.

Así fue todo el cierre del partido: un quilombo. Un segundo tiempo, sin dudas,
tan de potrero como cualquier otro que se les ocurra en esta copa. Amateur, desprolijo, con mucha improvisación y de arco a arco.

Nadie hubiera imaginado ese desenlace tras ver el sólido y peligroso primer tiempo brasilero. Pero se autodestruyeron más que Holanda, demostrando que no necesariamente el país que legaliza el consumo personal termina haciéndose bolsa a sí mismo más que los otros.

Posiblemente sea necesario ver los 90 una segunda vez, no saltando por las paredes y sufriendo en grupo con cada ataque brasilero sobre el final, para hacer un análisis más fino e inteligente, dos características que el partido no tuvo. Pero el ritmo de la copa no lo permite: si no me apuro me pierdo el principio de Uruguay-Ghana.

Chau Dungabrasileros. Yo no los voy a extrañar.

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Dieciséis dividido dos

(imagen de acá, vía)

Pasa tan rápido el mundial que uno tiene media complicación en la vida y ya tiene que abandonar sus ideas de cronicar 50+ de los 64 partidos. Pero resistimos como podemos, así que los octavos van completos, uno por uno, a la velocidad de la conciencia.

Corea jugó mucho mejor que Uruguay y lo tuvo en un arco la mayor parte del partido, pero no tiene arriba el talento que los uruguayos sí. Por eso mientras Suárez transformó dos chances que no parecían muy claras en dos goles (una gracias al arquero rival, pero también por su inteligencia para posicionarse en el sector vacío del área donde la pelota terminó cayendo), Corea necesitó de 90 minutos de presión con la pelota para forzar uno, gracias a la estupidez de Lugano que ni dejó que su arquero Muslera saltara para llegar son sus manos antes que la cabeza del coreano Lee, ni fue a cabecear él, prefiriendo en cambio meterse en el medio de ambos e intentar chocar a Lee para desestabilizarlo. Por sucio, el desenlace de la jugada fue merecido.

Igual hay razones para alegrarse por el triunfo uruguayo. Una es la disputa por las plazas de Sudamérica para futuros mundiales, que injustamente quieren reducir. Que la CONMEBOL haya metido cuatro representantes de cinco en cuartos de final y el quinto en octavos es un argumento casi irrebatible contra esa idea, a menos que la FIFA sea muy caradura y Leoz y Grondona muy malos defensores de su Confederación. El otro motivo es que, de los cuatro equipos que vienen por ese lado de la llave, creo que Uruguay es el que más fuerza puede hacerle a la amargura marketinera de Brasil en una potencial semifinal. Siempre salen partidazos entre ellos, aunque en general los gana Brasil. Pero un Brasil - Corea o Brasil - Ghana tiene un solo desenlace posible directamente, ya lo vimos en el mundial anterior. Las dos estrellas de arriba, ahora mejor acompañadas por Cavani o Lodeiro a diferencia del embolante día del debut, algo pueden inventar, y luego habría que esperar que la garra charrúa no vuelva a ser un bleuff, como cada vez que en los mundiales anteriores se la usó como sinónimo de "jugar horrible y esperar el milagro". Al menos en este mundial las estrellas juegan, no como en otros, donde había que esperar a estar perdiendo 3-0 el último partido con Senegal para que entraran Forlán y el Chengue Morales.

Ghana - Estados Unidos, como imaginamos, estuvo muy bueno, igual que la mayoría de los octavos. El ganador acá fue justo: Estados Unidos tuvo la posibilidad de ir a buscar el triunfo después del empate, pero no lo intentó, y el gigante Gyan los hizo pagar con un golazo en tiempo suplementario. A primera vista pareció más espectacular la definición que la maniobra, pero fue al revés: le pegó fuerte y al medio del arco, y Howard casi la saca, pero la forma en que aguantó el empujón de atrás, se mantuvo de pie, controló la pelota y sacó el zurdazo fue increíble.

Alemania demostró que sigue siendo el mejor equipo del mundial, aunque con semejante cuadro potencial (Inglaterra - Argentina - España - Brasil) pueda perder y ser injustamente olvidado. El gol no cobrado a Lampard fue un error grosero, sí, pero la prensa inglesa tiene razón: Inglaterra jugó bien entre el gol del descuento y el gol anulado, es decir un gran total de 54 segundos. No se le puede echar la culpa al árbitro.

El resto del partido fue ampliamente superado, y mereció perder por la distancia que perdió. No sólo le faltó juego colectivo y mostró una alarmante falta de movilidad con y sin la pelota, sino que ni siquiera se defendió bien. El sobrevalorado y extremadamente antipático Terry quedó pagando en todos los contraataques, lento para volver como está por su edad pero con un ego tan grande que le hace querer ser el héroe del equipo yendo a buscar el empate a 40 minutos del final pese a que no tiene mucho que aportar arriba a menos que se quede de 9 esperando centros. El fútbol inglés va a tener que hacer una seria revisión de su desarrollo de largo plazo: enseñarle a los jugadores nacionales a correr, meter y pegarle fuerte les va a seguir trayendo fracasos. Necesitan la técnica que a españoles o alemanes les sobra. Ahí son todos buenos. De los alemanes, de hecho, el que más destaca la prensa (Podolski) es el que menos me impresiona de todos. Es una pena que dos de los mejores equipos del mundial tengan que eliminarse en cuartos.

Yo festejé los 4 goles: se los merecían ambos.

Argentina, el rival de cuartos, jugó su peor partido del mundial. Igual que Uruguay, ganó por la contundencia de sus delanteros y un error defensivo grosero del rival, más un bonus del árbitro en el gol que cambió el partido. Hasta ahí, México era mucho mejor. Sin embargo, pese a que deseaba el triunfo, no estuve ni cerca del nivel de nervios del cruce entre las mismas selecciones cuatro años antes. La calidad individual de este equipo es superior a la de aquél, y México atrás es mucho menos sólido. El resultado era esperable, pero el juego creo que da para preocuparse bastante.

La selección renunció a tener la pelota, y no fue el ingreso de Verón el que lo solucionó (al contrario) sino recién el de Pastore en los últimos 5' por la lesión de Maxi. A esto hay que sumarle esta para mí puta costumbre de armar una línea de 4 con cuatro centrales, y el equipo se queda completamente sin salida. Considerando que no va a haber cambios para el partido con Alemania, sospecho que Argentina va a jugar a esperarlo y salir de contra, pues es muy probable que no le quede otra. Lucho González, Cambiasso y Riquelme, por más bien que haya estado no convocar a este último, no van a estar esta vez para controlar el tiempo del partido exitosamente como en el primer tiempo y medio del cruce de cuartos del 2006, hasta que Odonkor entró y empezó a volverlo loco a Sorín y el equipo terminó metido atrás pidiendo la hora. Imagino un partido más similar a esos 30 minutos finales, que no estuvieron buenos para la salud cardíaca de quien hinchaba por Argentina, pero que, ojo, también dieron lugar a un par de contras que podrían haber terminado en 2 a 0. Alemania es mucho mejor equipo, y parece inclusive mejor que en 2006, pero Argentina también tiene a los mejores delanteros del mundo en su mejor momento, cosa que en 2006 le faltaba.

El que me gustó mucho fue Holanda, ahora con la adición de Robben. En los primeros 3 partidos le había faltado explosión en los últimos metros: controlaba la pelota mejor que cualquier otro equipo en el torneo, pero en los últimos 30 metros le faltaba algo de punch, más allá de la pared que terminó en el golazo de Van Persie a los cameruneses: contra Dinamarca y Japón había hecho falta una importante dosis de suerte para abrir el marcador. Robben tiene sus defectos: es medio morfón y a veces obliga al equipo a jugar para él en vez de viceversa, pero ¿quién puede discutir con esos dos golazos que hizo (cuento el de Huntelaar empujándola en la línea contra Camerún como suyo)? Van Persie, acá, jugó para él: arrastró dos marcas hacia el costado con un pique como de quien busca el pase en cortada. Y los buenitos de los eslovacos lo siguieron, dejándole a Robben lugar para que hiciera la gran Messi: enganchar para adentro y clavar el zurdazo. La gran Messi, pero mejorada con respecto a lo que viene haciendo el pibe argentino en este mundial: le pegó al primer palo en vez de al segundo, agregándole un toque de imprevisibilidad que al rosarino en sus muchas chances de gol le ha faltado.

El primer tiempo fue sumamente tranquilo para los naranjas y quizás medio aburrido para el espectador neutral, aunque a mí me encanta verlos tocando. El segundo, en cambio, fue bárbaro: inclusive Holanda tuvo un bache de cinco-diez minutos en el que Eslovaquia pudo empatarlo tres veces. Lo terminó liquidando, con justicia, Cerveza Sneijder, y decorando con un penal en tiempo de descuento Vittek.

El mayor problema que tuvo Holanda fue la necesidad de poner o a Van Persie o a Kuyt por la izquierda del ataque, debido a la ausencia de Van der Vaart. Ninguno de los dos se siente cómodo en esa posición, y quizás por eso fueron cambiando de lugar: se la bancó un rato ahí cada uno. Para el próximo partido, con la vuelta del Rafa (espero que por el trabajador Kuyt y no por el diez veces más talentoso Van Persie, que tiene con qué romper la defensa brasileña en un segundo de magia) esto va a estar solucionado.

Menos mal que no hubo un batacazo, porque si no el camino de Brasil a la final iba a ser una joda (¡Chile - Eslovaquia - Ghana! Había grupos de primera ronda más difíciles que eso). Lo único que me perdí de los octavos fue el segundo tiempo de su partido con Chile, pero sintiendo que en realidad no me estaba perdiendo nada. Esos dos goles en 5 minutos iban a ser irremontables. Brasil tiene al mejor arquero del mundo y una defensa por ahora sin problemas. No jugó esta vez con Melo de doble 5, aunque entró Alves de doble 4, manteniendo las precauciones. Son el candidato número 1, en parte por la llave, en parte por la historia y en parte por la efectividad, pero futbolísticamente no entusiasman mucho más allá de que Nike diga que nos tiene que entusiasmar, y además estoy podrido de que ganen todo, así que no veo la hora de que un par de Holandeses decidan ser los Zidane y Henry del 2010 y los liquiden.

Queda lo del martes, y me acabo de dar cuenta de que sí me perdí partes de otro partido aparte del segundo tiempo de Brasil - Chile: las que me dormí durante Paraguay - Japón. Ganó Paraguay, ta bien, me alegro, pero no tengo mucho más que decir. El peor partido de los octavos, aunque me quejo de lleno porque en general fueron muy buenos. Pero Paraguay cayó muchísimo, sobre todo ofensivamente, tras dos primeros partidos en los que fue el mejor equipo y encontró formas de llegar al arco. Acá el mérito estuvo simplemente en que metieron, no se mandron cagadas y patearon bien los penales.

El cruce de cuartos, sí, promete más, porque cualquier partido que incluya a España en este mundial no puede ser malo. Deberían pasar de fase, pero el recuerdo del 98 debe estar vigente todavía, como lo está en mi memoria la carita de Pizzi tras perderse el gol de la victoria en el último minuto. Con Portugal les pasó lo mismo que aquella vez, que en casi todo este torneo salvo con Chile, y que casi siempre: se les metieron atrás. Y apostaron a la contra de Cristiano Ronaldo, que fue como jugarse al falta envido creyendo que se tiene 33 antes de notar que el 6 no era de oro sino de copas.

Sí, tuvo chances Portugal, y Casillas flaqueó más de una vez, pero que no le hayan podido hacer goles a nadie que no fuera Corea del Norte algo dice del equipo. España, en cambio, mereció más, pero la figura de la cancha fue Eduardo, el arquero portugués, hasta que el tiqui taca, como le dicen ellos, pudo más, abrió la defensa, y Villa (¿la figura del mundial?) el partido. Bah, no lo abrió un carajo: Portugal siguió como si nada, aguantando atrás y esperando que alguna variación espontánea de sus burradas sumada a la selección natural tarde o temprano transformaran su ordinario juego en un contraataque decente. En cien millones de años quizás ocurría, pero los partidos duran 90', así que se fueron a su casa, por amargos e indolentes. Ni siquiera estoy seguro de que les haya importado. El partido, de todas formas, fue muy entretenido, por España y por el siga siga de Baldassi.

Elizondo, tuviste suerte: te hiciste famoso vos, pero éste es mucho mejor.

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sábado, junio 26, 2010

Fútbol de potrero

En un mundial en general tildado de defensivo, conservador, con un promedio de gol bajo, hubo también unos cuantos partidos que fueron todo lo contrario. Fútbol de arco a arco, con dos equipos buscando ganar a la vez, que seguían atacando aún estando en ventaja, que cometían errores en defensa, que eran todo lo contrario del tacticismo trabado y especulador.

Grecia es el último equipo que uno imaginaría capaz de para protagonizar un partido así, pero sin embargo también lo hizo. Gracias a Nigeria, claro, que ganaba 1-0 y lo controlaba con gran facilidad, como Corea lo había controlado en la primera fecha una vez que a los griegos les fracasó el plan de aguantar el 0 a 0. Pero acá un nigeriano se hizo echar de forma inexplicable y cambió el partido, logrando que Grecia se animara a algo. El DT lo sacó del banco a Samaras, que no había hecho nada ante Corea, y éste no sólo se volvió a ganar la titularidad sino que se empezó a consagrar como el mejor jugador del equipo en el torneo. Además, los volantes y hasta defensores se empezaron a soltar, al punto de que las chances de gol eran muchas veces a través de ellos. Y Nigeria quería ganar también, por lo que no se limitó a meterse atrás, y pudo hacer el segundo.

Una jugada en ese partido, para mí la más memorable del torneo, definió lo que es el fútbol de potrero, pues tuvo todos sus ingredientes:

Un error defensivo grosero de Joseph Yobo, cabeceando hacia el corazón del área donde no tenía ningún compañero, dejó mano a mano a un griego con la figura Nigeria, su arquero, y éste salvó espectacularmente. Inmediatamente se armó una contra, porque los nigerianos no la reventaron sino que salieron jugando a uno o dos toques desde su propia área, proyectándose todos hacia la contraria a velocidad torpedo en el culo. Pero los griegos no querían saber nada con eso, así que uno cortó la jugada con un patadón alevoso cuando todavía estaban a 75 metros de su arco. ¿Tiro libre? No, ley de ventaja, como si no hubiera árbitro, porque la pelota cayó de todas formas en los pies de otro nigeriano, que la siguió aunque atrás tuviera un compañero sufriendo el dolor del patadón. La contra gloriosa llega al área rival, salva el arquero que se parece a Thom Yorke pero da un rebote hacia un costado donde le queda para empujarla a otro de los nigerianos que corrieron 80 metros, tiene el gol de la clasificación y de la eliminación griega... y la tira afuera pegándole con el tobillo.

Iban 1-1. Nigeria pagó esto cuando, injustamente, Enyeama cometió su único error del mundial y dio un rebote que les dejó el 2-1 a los griegos. Una pena. Aún así, pudieron haber clasificado cuando, contra Corea en la última fecha, se perdieron goles aún más increíbles y terminaron 2 a 2, en otro partido tremendo.

Pero hubo más equipos y partidos de potrero: Camerún jugó contra Dinamarca como Argentina frente a Nigeria, todos al ataque y un equivalente a Jonás Gutiérrez en una de las bandas defensivas: Assou Ekkoto por la izquierda, que se iba en todas y volvía mal siempre. Pero Dinamarca tiene mucha más jerarquía para definir que Nigeria, y Camerún arriba, más allá de Eto'o, no es Argentina. De ahí el resultado final. ¿Tendría que haber tenido otro estilo totalmente distinto Camerún para tener éxito en el mundial, en vez de terminar 31ro entre 32? No. Apenas haber corregido el gran problema de la zona izquierda le podría haber alcanzado para clasificar jugando casi igual. Poner a Eto'o de nueve y no de wing derecho en el primer partido contra Japón también habría ayudado.

El Eslovaquia - Italia del otro día es un buen ejemplo de que, jugando parecido a ese Camerún, el éxito es posible. Italia jugó un tiempo de cada forma, y le fue mucho mejor en el segundo, aunque no le alcanzó. Los goles eslavos no vinieron por falta de precaución al ir al ataque sino por distracciones infantiles: había 6 tipos marcando en un lateral en ataque, y se durmieron los 6. Eslovaquia no se metió atrás por voluntad propia, sólo cuando el juego Italiano lo apabullaba. Y siempre fue generoso en las contras, a las que apostaba con por lo menos cuatro hombres. Por eso le descontaron quizás, pero también por eso hizo dos goles más. ¿Iba a poder aguantar 45 minutos el 1-0 con 11 atrás? Yo creo que no. El gol italiano pareció inevitable durante todo el segundo tiempo. Pero hacer tres goles para levantar los tres que te hicieron ya es otra cosa. Quizás Eslovaquia haya aprendido la lección del partido con Nueva Zelanda, cuando sacó a todos sus delanteros y terminaron empatándole y dejándolo casi eliminado. Tuvo que ganarle a Italia para revertir la cagada de ese día. Allí solo vinieron los cambios defensivos en el tiempo de descuento, simplemente para demorar, y no desde el minuto 80 como en aquel casi condenatorio primer partido.

¿Qué más hubo? Se cagaron a trompadas, se putearon, erraron goles increíbles, hicieron otros espectaculares, cometieron distracciones defensivas estúpidas, en fin: dieron uno de esos espectáculos que hacen del fútbol un deporte de locos. Y encima perdió Italia contra un montón de desconocidos, que cada vez que pasa es uno de los momentos inolvidables del mundial.

Los dos equipos que juegan en un instantes han tenido, también, partidos así. Estados Unidos tuvo muchos condimentos en los tres que jugó. Del primero ya hablamos acá. El segundo fue el mejor, y el mejor de la copa hasta ese momento: levantó un dos a cero contra una Eslovenia que mostró una cara mucho mejor que la de su debut frente a Argelia, y debió haberlo ganado de no ser por un robo escandaloso del árbitro, que en una jugada con un gol y cuatro penales para Estados Unidos decidió, en vez de cobrar algo de eso, imaginar una falta ofensiva. Lo mejor del día: Donovan volándole la cabeza al arquero esloveno, que se escondió en su propio arco pidiendo clemencia a su verdugo: "no me maten, por favor, por mis hijos", en vez de "dispare, cobarde, que sólo va a matar a un hombre". "Le apunté a la cabeza y creo que no tenía ganas de que le pegara", dijo el gran Landon después, con evidente razón.

Y fue él mismo el que liquidó el partido siguiente, en otro final de potrero: Argelia y EEUU necesitaban el triunfo, aunque sólo puede ganar uno. Y fue por eso que hubo una definición tan rara para el fútbol profesional, con un necesitadísimo gol de la victoria y la clasificación hecho de contraataque. Un gol casi épico, de película, de libro con historias de hace dos siglos, de los piratas libertarios de la era de las revoluciones.

Recuperaron la pelota en las manos de su arquero y mandaron todas las las unidades de caballería y artillería liviana con las que contaban a la carga en un ataque final, sabiendo que si no ganaban ahora no ganaban nunca, con el General Donovan al mando de las tropas. Y cuando éstas dejaron al rival de rodillas pero no derrotado fue Donovan mismo el que les dio el tiro de gracia antes de salir a celebrarlo eufórica y prolongadamente con sus compañeros, cual piratas poniéndose en pedo con las provisiones ajenas la noche después de abordar exitosamente un barco enemigo.

Ghana no fue tan espectacular pero de a ratos tiene un espíritu similar, como muchos de los africanos, aunque de ese continente sea de los más cautos. Contra Alemania fue al ataque muchas veces, cuando quizás conservar el 0 a 0 o 1-0 no era mal negocio. El segundo tiempo contra Australia fue también así, muy bueno, aunque quizás por mérito de Australia, otro equipo bastante generoso, que tuvo más responsabilidad de que Serbia vs. ellos fuera otro partido potreril, pues no es ése el estilo serbio. Además, técnicamente tienen mucho que ofrecer.

Por eso me entusiasma el partido que viene, que a muchos les puede parecer de segunda. Estados Unidos y Ghana bien pueden matarse a palos.

Argentina - México y un potencial Argentina - Alemania en cuartos también prometen. Los tres de abajo mexicanos hacen agua y creo que Argentina puede destrozarlos. Me frena de pronosticar un partido infartante de ida y vuelta el par de cambios defensivos de Maradona, que no transforman al equipo en defensivo pero sí lo balancean, quizás hasta un poquito más de la cuenta. Maxi por derecha está bien para cubrir a Jonás, peor si además lo sacás a Jonás, ¿para qué Otamendi, por qué no un Clemente? Igual el equipo me gusta. Y Alemania me encanta: no mereció perder con Serbia, y aún con 10 (¿no fue muy dura la expulsión de Klose?) fue dominante, mereció empatar. Es cierto: los serbios tuvieron dos tiros en los palos, y el partido por eso fue electrizante, pero Alemania tuvo por lo menos 7 claras. Ozil, genio, se desquitó ante Ghana con un golazo.

Por ahora está bastante bien la cosa. Ganan casi todos los buenos que tienen con qué ganar, y pagan casi todos los amargos (Suiza, querido, si necesitás hacerle goles a Honduras para clasificar, vale cambiar el planteo e ir a buscarlo un poquito!). Falta que quede afuera Inglaterra, si es posible de modo humillante, y casi me doy por hecho.

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viernes, junio 25, 2010

Por qué Bielsa es un capo (I) y por qué hinchar por Chile hoy

Bielsa es un tipo completamente antitelevisivo. Y cuando digo televisión, no me refiero al aparatito, sino al modo socialmente construido de sus mensajes. Su estilo para responder en conferencias de prensa, mirando al piso y pensando cada palabra como si escribiera, reflexionando en vez de tirar bombas, no es buena harina para la masa del sensacionalismo. Su alergia a los privilegios, su trato igualitario a los periodistas de medios grandes y chicos, no cae bien en las estrellitas. Sus valores -su ideología-, contrarios al exitismo reinante, opuestos a la inflación competitiva de egos en base a nadas consideradas importantísimas, antítesis del clima de época, va directamente contra las bases ideológicas de la sociedad misma.

Cuando en Chile, un país al que el pinochetismo lamentablemente le dejó como legado la exacerbación de buena parte de esos valores que él detesta, un terremoto sacó lo peor de todo eso a la superficie y todos lo tomaban como lo más natural del mundo, pidiendo represión y manifestando su odio de clase a los tipos que salían a agarrar lo que podían de los locales derrumbados, el tipo tuvo el talento de demolerlo todo en un par de frases:

“Cuando el actual Presidente ganó las elecciones, aquel día dijo que Chile era el mejor país del mundo... semejante mentira. Mentira para el 95% de los países del mundo, porque habrá 5 que pueden disputarse ser el mejor. Seguro que Chile no es y seguro que Argentina tampoco, para que no me acusen”, indicó el técnico.

Con una disposición extraña en él a referirse con juicios tajantes a otros temas que no sean el fútbol, el técnico también criticó el consumismo que se vive en nuestra sociedad. Y, desde esa perspectiva, llamó a no “satanizar” los saqueos y pillajes que se registraron en algunas localidades chilenas tras el terremoto del pasado 27 de febrero.

Admitió, incluso, que en ese contexto él también hubiese robado un televisor: “Si hubiera podido, me robaba el plasma. ¿Saben por qué yo me lo robaba? Porque yo estaba en Pinto Durán, había un televisor Sony, que no lo había pagado. Era de la federación, un regalo, y yo estaba preocupado por si se caía. Y no era ni mío. ¿Qué quiere decir eso? Que, haciendo la proyección, hubiera robado porque con todo lo que tengo materialmente, estaba preocupado por un televisor que no pagué. ¿Cómo un tipo medio, de a pie, como se dice aquí, no hubiera robado?”.

“Te dicen (en la publicidad) que sos un tarado por no tener un plasma y más cuando se va a jugar un Mundial”, aseguró.

Por eso, siguió, “cuando alguien dice ‘mirá, en vez de pagarlo en 100 cuotas, que es un robo, róbalo. Porque otro hizo el trabajo sucio, quebró la vidriera y sacó el candado’, la gente entra y lo saca, no porque sean malos, sino porque han sido empujados a esa cuestión. No podemos situarnos en una posición en que yo soy el bueno y todos los demás son los malos, sin que la crítica y el resentimiento nos ganen, porque yo soy el único que batalla, porque soy el único perfecto”.

“No hay que justificar ni satanizar. Hay que tomar conciencia de implementar un cambio. Hay que tener autocrítica para mejorar”

Amado allí por los chilenos tras su éxito futbolístico, quizás hasta es posible que haya hecho pensar a más de uno. Ojalá. Por eso, contra el antichilenismo (combinado con antibielsismo) que parece verse estos días en nuestro paisito, yo digo: vamos la Roja.

¿No les gustan estas cosas del Chile país? Bueno, a mí tampoco. Pero capaz que si un tipo como Marcelo lleva al Chile selección lejos en el mundial, algunos le den más bola a su inteligente palabra, y el exitismo por Chile selección quizás se coma algo del exitismo del Chile país. Y además juegan bien, che.

Es una pena que acá, sobre todo en su segundo ciclo -donde mejor jugó a la pelota- no se le hayan dado del todo las cosas al loco. Un hombre con ideas que van contra las de sus tiempos es considerado un loco, hasta que...

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viernes, junio 18, 2010

Otra que Marca

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Argentina 4 - Corea 1. Firepower.

Argentina mejoró con respecto al buen debut contra Nigeria, corrigió problemas defensivos y definió mejor. Ofensivamente había sido una máquina y ayer lo fue también. Messi volvió a jugar muy bien, pero no se notó tanto porque no fue el único que produjo fútbol ofensivo de alto vuelo. Y creo que los acertados cambios tácticos tuvieron que ver con eso.

Tévez no tuvo que dedicarse tanto a colaborar en defensa por derecha para ayudar al desorientado Jonás, gracias a la presencia adicional de Maxi Rodríguez en ese sector. Carlitos se mudó a la izquierda en el arranque (aunque no estuvo ahí todo el partido, evidentemente tenía libertad para moverse por donde quisiera mucho más que contra Nigeria), y entre él y Di María hicieron desastres. El ex Central volvió loco al lateral derecho coreano con un desborde tras otro, y dejó el mejor lujo del partido: un caño improvisado en mitad de cancha con un toquecito de primera, de espaldas, que el coreano, ante la humillación, interrumpió con un foul.

El ingreso de Maxi Rodríguez fue tan positivo, y su despliegue tan generoso, que su influencia se sintió tanto en ataque como en defensa. Yo no estoy seguro de que Jonás haya jugado mejor. Lo sigo viendo perdido, teniendo que frenarse y tocar atrás todo el tiempo en vez de desbordar cuando pasa al ataque, y haciendo lo que puede en defensa, pero esto último no se notó porque nunca quedó 1 a 1 contra algún rival: lo tenía siempre a Maxi al lado cubriéndolo en forma escalonada.

El goleador del día fue el Pipita Higuaín, pero no jugó tan bien. No se verá en los compactos del partido, pero pifió en la resolución unas cuantas veces. Uno de los goles se lo encontró servido y en el otro hubo una desatención de un coreano que abandonó su marca y lo dejó cabecear comodísimo (además, el arquero la tendría que haber sacado). Pero no se le puede quitar mérito: el cabezazo del 4to gol fue tan bien pensado como ejecutado, y el gran desborde que metió por la derecha en el primer tiempo (que terminó con el arquero coreano volando para salvar un zurdazo de Di María) lució más que bien, demostrando que es un 9 muy versátil.

Los puntos negativos, si hay que buscarlos, siguen estando atrás. Demichelis le puso suspenso al partido cuando todo venía muy tranquilo y casi liquidado al regalarle un mano a mano a Lee, que definió bárbaro.



"Qué querés, no escucho una verga con estas vuvuzelas"

En general, no jugó del todo bien el central del Bayern Munich, y si a esto se suma 1) la lesión del mejor defensor del equipo (Samuel, reemplazado por Burdisso) y 2) que los problemas de Jonás jugando de 4 sólo parecen haber menguado gracias a la presencia de Maxi, quien no tiene la titularidad asegurada cuando vuelva Verón, hay motivos para pensar que equipos de más contundencia ofensiva pueden liquidarla si le encuentran la vuelta.

Pero el poder ofensivo es tan superlativo que esto no fue problema. Corea era el mejor rival del grupo, y no se caracteriza por ser indisciplinado en defensa, pero la selección hizo lo que quiso con ellos. A Messi lo tuvieron que, literalmente, taclear, para pararlo en una oportunidad.

Escuché crtícias, para mí sin sentido, diciendo que al equipo le falta "elaboración de juego", pues en realidad es un montón de delanteros y un montón de defensores, sin armado en mitad de cancha. Hubo una jugada que pasó desapercibida en su real dimensión ayer, que refuta esto.

En 2006, se elogiaba -acertadamente- que el equipo de Pekerman trataba bien la pelota y tenía esa famosa elaboración, con el gol de Cambiasso a Serbia tras 25 toques como ejemplo supremo. Pues bien: ayer casi hubo uno mejor a ése, con más toques todavía, dos minutos consecutivos de posesión, y un final lujoso: Tévez habilitando a Messi, éste enganchando para un lado y el otro y limpiando a tres coreanos en dos movimientos, y picándosela al arquero, apenas al lado del palo. Las repeticiones sólo dieron el final, pero si entraba era el gol del mundial.


Messi, una fracción de segundo antes de picarla.

El partido se terminó con un cambio perfecto de Maradona: lo sacó a Tévez y lo puso a Agüero. El primero ya había cansado a toda la defensa, el segundo entró para darles los golpes de knock out.

No habían andado bien Messi y Agüero juntos en la selección hasta ahora, pero las circunstancias del partido esta vez eran otras. Argentina estaba ganando, no buscando entrarle a una defensa cerrada en un 0-0 en el Monumental. Entonces hubo espacios, y tener dos tipos tan rápidos, hábiles e inteligentes fue letal. Se combinaron para los dos goles de Higuaín, y pudieron haber hecho más. Parece una gran opción para cerrar partidos el Kun.

Notas clarinescas (me divierto haciendo esta boludez, disculpen): Romero 6; Jonás 5, Demichelis 4, Samuel - (Burdisso 6), Heinze 6.5, Maxi Rodríguez 7.5, Mascherano 7.5, Di María 7.5, Messi 8; Tévez 8 (Agüero 8), Higuaín 8.

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Primera fecha y problemas de visión

Equipo ideal de la primera fecha, no con todos en la posición donde jugaron, pero sí en posiciones donde son capaces de jugar y han jugado mil veces. Un artilugio para no dejar afuera a nadie que haya jugado muy bien:

-------------Enyeama
Maicon - Von Bergen - Grichting - Lahm
-------Muller - ¿? - Park
----------Ozil - Messi
--------------Gyan

Me falta un 5. ¿Gilberto Silva? ¿Masche? ¿De Jong cómo anduvo? Se aceptan sugerencias.

Mejor equipo: Alemania.

Peor: Grecia.

Mejores relatos y comentarios: Canal 7. Me encanta Latorre, en particular. Ganaron pese a haber empezado un minuto tarde la transmisión del segundo tiempo por un interminable móvil con Gastón Pauls en una escuelita no sé dónde que estaba inaugurando su TV digital.

Peores: TyC. Nelson y Fabbri están en su peor momento, mostrando una lamentable falta de profesionalismo. No conocen a los jugadores, se nota que estudiaron la formación de los equipos un ratito antes de salir al aire y nada más.

Nelson, además, está ciego y no emboca nada en los relatos. En Costa de Marfil - Portugal, mencionó que "la tiene
Paulo Ferrari", en vez de Ferreira. Hilarante, aunque OK, juegan de lo mismo y los nombres se parecen. En Estados Unidos - Inglaterra, le erró al autor del gol. En otro encuentro, afirmó que entraba "el número 27", pese a que los jugadores en los mundiales usan camisetas del 1 al 23.

Ni me quiero imaginar lo que habrá sido relatando uno de esos equipos donde todos los jugadores se llaman parecido.

Pero EL punto cúlmine de su performance vino cuando anunció el tiempo adicionado Ghana - Serbia. Yo no alcancé a ver el cartel, pero lo escuché decir: "cinco minutos adicionados, si no me falla la vista". Pensé: "CLARO que te falla la vista, no pegaste un jugador en toda la tarde". Dicho y hecho: el partido terminó a los 93.

Paulo, para los que creían que no habría presencias más sorpresivas en Sudáfrica que la de Garcé.

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jueves, junio 17, 2010

Puesta al día

Por esa maldita costumbre que tiene la vida de interrumpir el mundial, hubo que abandonar la cobertura obsesiva del mismo en el blog por un par de días.

Así que hagamos un punteo de lo perdido:

-Me sorprendió y me encantó Alemania, que ya me cae tan simpática como me caía en 2006. No los tenía demasiado en cuenta, básicamente por ignorancia. Pero se nota que el técnico es más o menos el mismo: antes era Klinsmann, pero su asistente y hoy DT Joachim Löw tenía más influencia en el equipo que él. Sigue siendo el mismo equipo de impronta menottista, agresivo con la pelota y dispuesto a correr riesgos. Cuando dejó de serlo en el mundial pasado, se quedó afuera. Veremos cuánto dura ahora. Por lo pronto, parece tener mejor material, ya que se agregaron intérpretes de nivel como Ozil y Mueller, que por derecha volvieron locos a los australianos, como en el 1 a 0.

Y tiene variantes: Klose sigue siendo medio perro con los pies, pero hay pocos tipos que cabeceen igual de bien en la copa (me viene a la cabeza el danés Bendtner), por lo que Alemania puede probar por arriba si se cierran los espacios. Tiradores de centros no faltan: Lahm, que en 2006 tenía que enganchar antes de hacerlo porque jugaba por izquierda siendo diestro, ahora juega de 4, por lo que le pega de una. Así fue que Alemania hizo el segundo.

Después, hay que reconocerlo, el partido se le facilitó mucho porque Australia se quedó con 10. Pero aprovechó para florear todas las opciones que tiene en el banco, en uno de esos partidos donde el técnico ya se pone a pensar más en el que sigue y en motivar al grupo haciéndolos competir por el puesto que en ganar, porque eso ya está.

Habrá que ver qué pasa cuando jueguen contra una defensa que no sea de papel maché, como pareció la australiana por momentos. O será que los regates de Ozil eran tan hábiles que los dejaban paralizados, no sé.

-Italia - Paraguay: muy buen partido. Italia volvió a ser lo que nos tiene acostumbrados, tras 10 minutos de arranque muy buenos. Pero Paraguay no defraudó: jugó un partidazo y tuvo mala suerte cuando se quedó con 10 por no tener cambios para reemplazar un lesionado. Si Italia persiste en su juego mezquino y gana los dos partidos que le quedan 1 ó 2 a 0, quién te dice que no sea posible que ganen el grupo y tengamos un Holanda - Italia en octavos.

-Portugal - Costa de Marfil: el peor partido del mundial. Un fraude.

-Chile: excelente, mereció ganar por más igual que Argentina con Nigeria. Siguió atacando todo el tiempo y el arquero rival fue figura. Pero se complicó la clasificación con el triunfo suizo. Igual, primer triunfo en un mundial desde el que jugaron de local en el 62. Marcelo lo hizo. Alexis Sánchez, la figura; a Matías Fernández le salió todo mal.

-¿Para qué pone Dunga dos volantes centrales de marca cuando el rival es Corea del Norte? El resultado fue una performance mediocre contra un equipo muy inferior, pero que hizo un papel digno. El 9 pelado de los norcoreanos me gustó, aunque jugó sólo contra el mundo.

-España no mereció perder pero Suiza no fue sólo suerte. El gol fue una porquería, pero compensaron con una jugada increíble que pudo ser 2-0 si no pegaba en el palo. "Si era gol era la mejor maniobra de Suiza desde que se quedó con la guita de los nazis", me dijeron por MSN haciéndome cagar de risa. Además, cuando un equipo lleva 5 partidos sin que le hagan un gol, algo tiene que estar haciendo bien en defensa. Cuando Italia juega con todos atrás, la criticamos, pero no es que Suiza, como ellos, esté desperdiciando un montón de talento por elegir ese estilo. Hace lo que puede con lo que tiene. Hay cosas mejores, pero es comprensible.

Además, España tiene cosas que corregir: jugó con un equipo que tiene poquísimo gol, sacando a David Villa, con lo que le dejó a Suiza la tarea de neutralizarlo a él solo. ¿Por qué no poner de titular a Cesc, que es un jugador con más goles en la temporada que pasó que todo el mediocampo español titular junto, además de un asistidor de primera? ¿Por qué no jugar con dos delanteros de arranque pese a que el Niño Torres no estuviera para jugar los 90 minutos? Cuando los rivales de Argentina neutralizan a Messi, hay muchísimos jugadores que quedan libres. En España el otro día no pasó eso, hasta que en la última media hora Del Bosque empezó a meter cambios y el equipo sí creó más chances.

-El resto de los partidos de la fecha no los pude ver completos. La vida es así de jodida a veces.

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Pasa un carro

No hay caso: uno pone "no tocar" en el enchufe y el nene va y mete los dedos.

Habíamos dicho:

un gran mal que ataca a millares de sociólogos de café en épocas mundialistas: el de verse compelidos a realizar comparaciones entre las selecciones y su estilo de juego y las sociedades de los países de donde éstas salieron


Y Habíamos citado:

Las victorias futbolísticas no otorgan derechos políticos, a saber: la victoria de Honduras, no equivaldrá a convalidar que, al final, un golpe de Estado también tiene sus cosas buenas; si sale campeón Costa de Marfil, no vale decir que las luchas intestinas entre tribus son un buen modelo de desarrollo político; si sale campeón Grecia, no se afirmará que nada como una buena crisis social, política y económica para animar a un país; el triunfo de la Argentina de Maradona, no redundará en la certeza de que el populismo bardero es lo mejor que te puede pasar en la vida; si sale campeón Italia, no será cierto que un primer ministro rodeado de trolas y medios de comunicación sea una vía exitosa al desarrollo; si sale campeón Brasil, no se inferirá inmediatamente el éxito de "las políticas de Estado, las instituciones que funcionan", y la berretada analítica de todos los que en su vida leyeron un diario de Brasil; la victoria sudafricana no podrá ser utilizada para pedir el perdón mandeliano a tipos que le metieron una picana a otro, ¿tá?; si sale campeón Dinamarca, Ana C. no podrá extrapolar el modelo escandinavo directamente a la Argentina; si sale campeón el Chile de Bielsa, eso no significará de manera automática el triunfo de la economía estatal planificada y el fracaso del individuo en detrimento de la estructura.


Pero no pasaron ni dos días que ya estábamos leyendo a los muchachos de la liberalósfera explicando cómo el triunfo de la selección simbolizaba las oportunidades perdidas por el gobierno nacional para insertar a la Argentina en el mundo y ser, señora, un país serio:

Los resultadistas emocionales maradonianos, que dicen que si bien el equipo no estuvo del todo afinado, ganó, generó muchas situaciones y le dio un lugar apropiado a Messi. Y que siendo ese el primer partido, el equipo tiene seguramente un recorrido ascendente a medida que entre en ritmo y gane en confianza.

Los racionalistas escépticos, por su parte, resaltaron que Argentina mostró desbalances enormes entre sus lineas y problemas que ante equipos más serios nos costarían caro. Que temblamos ante un empate que hubiera sido injusto pero en algún momento parecía crecientemente probable. Que se nota que no hay plan, que los jugadores se autogestionan y que se pierde la oprtunidad de explotar al máximo nuestra riqueza de jugadores ante rivales que nos permitirían ganar goleando.

Los primeros hablan de la realidad, del resultado. Los segundos, de las oportunidades perdidas, de los riesgos tomados. Los primeros se enfocan en el punto en el que colapsan todos los posibles escenarios. Los segundos, en la media de la nube de puntos posibles.

En una pequeña o gran medida, esa es la discusión que existe hoy entre los defensores sinceros del oficialismo y sus opositores menos obtusos.


Fuimos a los comments y pedimos, por favor, piedad. Pero no pasaron ni cinco minutos que volvió el cántaro a la fuente: ahora Corea del Norte era un equipo "una disciplina táctica impresionante y una falta de talento que no le va en saga" porque imitaban al cocktail ideológico del régimen gobernante.

Lo que no entiendo es cómo se explicaría, siguiendo esta teoría, que los vecinos del sur jugaran exactamente igual hoy (y ejecutándolo peor) contra Argentina pese a las notorias diferencias político-económicas entre ambos países, pero ya inventaremos alguna teoría ad hoc que lo explique.

En fin, no pido más nada. Hagan lo que quieran. Me voy a ver México - Francia y tratar de entender qué parte de las guerras entre narcos explica la tendencia del Conejo Pérez a aumentar el porcentaje de infartos coronarios en el DF cada vez que una pelota le pasa cerca.

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domingo, junio 13, 2010

Argelia 0 - Eslovenia 1, Serbia 0 - Ghana 1. Misceláneos.

El atroz dolor de cabeza con el que me desperté me impidió apreciar del todo los dos primeros partidos del día, así que seré breve.

El primer partido, además, dejó poco que agregar: fue bastante flojito. Argelia estuvo muy lejos del muy buen nivel que demostró, por ejemplo, en aquel cruce de cuartos de final por la Copa Africana de Naciones en el que eliminó al candidato Costa de Marfil por un 3-2 que podría haber terminado siendo más abultado. O del que supongo habrá necesitado para ganarle dos veces al campeón africano, Egipto, en el grupo de eliminatorias para clasificar al mundial.

Y lo de Eslovenia era muy simple: contener el pobre juego argelino y esperar a alguna pelota parada y tiro de lejos que abriera el partido. Esto hizo que Argelia no tuviera los espacios que había tenido aquella vez ante los marfileños, más ofensivos en un clima caluroso que hacía difícil el regreso cuando se perdía la pelota. Y entonces Belhadj en vez de pasar a toda velocidad por izquierda con pelota dominada y tiempo para levantar la vista y habilitar a alguien, tenía que arreglárselas en pocos metros y rodeado por varios, hasta terminarla perdiendo.

A Eslovenia le salió lo que vino a buscar: no ganó el partido, sino que lo perdieron los argelinos. Primero por la expulsión infantil del recién ingresado Ghezzal: un agarrón de camiseta y una mano intencional de esas bien obvias terminaron con su partido tras 10 minutos. Y los eslovenos tomaron un poco de confianza, aunque sin demasiadas ideas todavía. Pero ahí vino el segundo error: el arquero quiso embolsar una pelota que le venía mucho más a su costado que de frente y terminó transformando en gol otro tirito como Green ayer.


Nunca es buena idea poner cantantes de punk y de cumbia a integrar un seleccionado profesional de fútbol. Aunque si el objetivo era superar a la Francia de Sagna en el Strange Haircuts' Index, lo lograron.

Media hora más tarde ya estaba empezando Serbia - Ghana. Esto sería durísimo para los que queremos escribir crónicas de todos los partidos, pero los jugadores tuvieron la gentileza de arrancar lo interesante recién a los 75 del segundo tiempo.

Ahí fue que Serbia se quedó con 10 pero, paradójicamente, empezó a crear sus mejores chances. Un centro atrás fue pifiado por el primer serbio que pudo definirlo y salvado por el arquero ghanés cuando el segundo finalmente definió. De ese córner, Vidic cabeceó solo y a quemarropas, pero la tiró medio metro por arriba del travesaño.

Y ya que dije "medio metro", hagamos un paréntesis: hay una práctica de la que Alejando "medio metro afuera" Fabbri se está abusando. En un espacio de un minuto dijo que un jugador X había sido "un desastre", se indignó por un muy mal centro de otro jugador Y, y cuando, del rebote que generó ese centro que todavía no había terminado de criticar, un Ghanés Z no pudo resolver bien, agregó un "bue, éste le pegó con una ojota". ¿Le pegaba con el mismo énfasis Fabbri a los jugadores del ámbito local cuando comentaba los partidos del fútbol argentino? La pregunta es retórica, estoy casi seguro de que no. Claro, ellos sí podían enojarse con él y contestarle. Me parece un poco injusto. No digo que tenga que hablar bien de todo el mundo o pegarle sin piedad a los jugadores de acá y de allá, pero el cambio de estilo es tan brusco que ya parece transpasar del ámbito de la comprensible "autocensura inconsciente" al del "doble standard alevoso".

El que sí se mereció todas las críticas que le tiraran fue el defensor serbio que de un momento al otro pasó a creerse arquero y rechazó con el puño un centro Ghanés en el área. Siempre que pasa eso me sale un espontáneo: "WTF?" ¿Qué le pasa por la cabeza a un jugador que le da de repente un puñetazo a la pelota? Si fuera una mano sobre la línea para evitar un gol, es entendible lo que está intentando hacer. Si es un centro que le pega en el brazo extendido cuando lo intenta bloquear, uno entiende que no se lo hizo en forma del todo intencional, quizás sólo desprevenida por tener el brazo tan lejos del cuerpo. ¿Pero esto cómo se explica? ¿Es un instinto de los jugadores de hacer trampa por la trampa misma, como el del boludo del argelino que se fue expulsado? ¿Eran basquetbolistas de chicos? Yo he jugado al básquet, he sido arquero, y nunca se me cruzaron tan mal los cables del cerebro como para hacer algo parecido a este tipo de burradas, que se ven en forma bastante frecuente. Y eso que muy bueno no soy. En fin, no lo comprendo.

El número 3 de Ghana (no se dejen engañar por el número: es delantero), Gyan, figura de la cancha, aprovechó y cruzó el penal para el gol del triunfo. Serbia pudo empatarlo y Ghana liquidarlo cuando el mismo autor del gol pegó una hermosa definición en la cara interna del palo antes de irse reemplazado por un
baldosero pero habilidoso jugador al que le había perdido el rastro: Quincy Owusu-Abeyie.

Quedó la duda de si Baldassi no exageró en la expulsión: fue un simple agarrón de brazo. Pero no había ninguna intención de jugar la pelota de parte del serbio, sólo de detener la carrera del jugador, con lo cual la amarilla puede estar justificada. Igual, dudo que la FIFA elija dos veces seguidas a un árbitro del mismo país para la final, así que no se entusiasmen mucho, periodistas argentinos que siguen al árbitro como si fuera una segunda selección.

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Inglaterra 1 - EEUU 1. Rugby.

En teoría, éste era el primer gran partido del mundial. Jugaba uno de los supuestos candidatos contra una de las revelaciones de los últimos tiempos. Pero cuando empezó, vaticiné: "esto tiene pinta de que va a ser un embole". Es que Inglaterra juega un fútbol muy feo, muy poco creativo, apostando a la potencia física, el desborde y los remates de afuera. Estados Unidos es también un equipo cuyo principal mérito es la disciplina, correrlas todas y esperar a que los de arriba se iluminen, aunque es mucho más simpático que los ingleses: juega más limpio y su estilo perfectamente comprensible: tienen un plantel mucho más limitado, no plagado de figuras como el inglés.

Ni bien dije aquello, Inglaterra se encontró una pelota suelta cerca del área, Heskey hizo lo que mejor sabe hacer (aguantar la pelota de espaldas con su físico y dejársela a un compañero que viene de frente), Gerrard definió también
a lo Diao y festejó como por alguna razón hacen todos los ingleses: deslizándose de rodillas sobre el pasto.

A Inglaterra le quedaban 86 minutos para desarrollar su juego: meter, trabar, hombrear, correr y liquidarlo con alguna de Rooney. El partido, ayudado por el modelo de camiseta inglés, empezó a parecerse a uno de Rugby. Los únicos pases hacia adelante eran pelotazos largos para que se equivocara la defensa contraria, e Inglaterra apostaba a ganar a puro físico. Alguien en mi casa comentó: "podrían cambiar la pelota por una ovalada en un lateral y hacer un lineout".

Capello parecía querer algo más que eso, porque estaba a los gritos desde que empezó el partido. Parecía que le iba a explotar una vena del cuello de tanto desgañitarse. Y a los 30 minutos el amonestado y peleador James Milner, por quien sólo en un mercado artificialmente inflado como el actual puede creerse que el Manchester City esté dispuesto a pagar 35 millones de libras (!), fue víctima de su furia, y salió de la cancha antes de ganarse la segunda tarjeta. Su lugar fue ocupado por Shaun Wright-Phillips, un wing livianito y habilidoso, hijo del histórico Ian Wright, pero que nunca llegó a la altura de su padre por ser mucho más inconsistente que inteligente como jugador.

El DT italiano insistió con jugar con diestros en la zona izquierda del mediocampo (Milner y SWP lo son). Es cierto que no tiene muchas alternativas, pero en el banco estaba Joe Cole, de buenas performances en mundiales anteriores, que pese a no ser zurdo tampoco maneja la pierna izquierda mucho mejor que los otros dos.

Ninguno de ellos funcionó, y Capello siguió a las puteadas limpias. Una estadística resume el desempeño de Milner: tocó la pelota tantas la misma cantidad de veces que cometió infracciones. Y sin dudas sus infracciones dejaron una marca más fuerte en el partido que sus toques de pelota. Una jugada, a su vez, resume la tibia performance de Wright Phillips: en el segundo tiempo, quedó mano a mano con el arquero en la posición de Caniggia contra Nigeria en 1994. Podría haberla colocado al segundo palo o haber fusilado al arquero al primero. Ni fu ni fa: le salió un pase a las manos a media altura, justo donde el arquero estaba parado.

Misteriosamente, lo que calmó a Capello fue el empate de Estados Unidos, quizás en un intento de no agregar leña al fuego con el que se estaba incendiando Robert Green luego del gol pelotudísimo que se comió. La TV se hubiera hecho un festín editando las quejas teatrales del DT pegaditas a la cara de velorio de Green tras el gol para mandar en cana al arquero.

Pasó lo siguiente: Dempsey -no Donovan como dijo el chicato de Walter Nelson- giró dos veces sobre su propio eje para sacarse de encima al marcador inglés y probó al arco desde afuera del área. Le salió una rutinaria masita directo a las manos de Green, pero éste las tenía enmantecadas del bizcochuelo que había preparado antes de entrar a la cancha, y se le resbaló al gol. Hubo risas y festejos por igual: este equipo horrible de ingleses no merecía ir ganando, y a esa altura éramos todos hinchas del más simpático Iu Es Ei! Iu Es Ei!

Es que, pese a que el equipo anda bien, lo hacen en base a una materia prima no muy lujosa. El once titular inglés estaba sacado de los mejores equipos del mundo, plagado de estrellas cuyos pases valen decenas de millones y sus sueldos superan cómodamente las 100.000 libras por semana; mientras que el once yanqui está compuesto por jugadores de la MLS y la segunda división inglesa (más el muy buen arquero Howard, que ataja hace mucho en la Premier League, o Donovan, que jugó unos 20 partidos en esa misma liga).

Y gracias a que Inglaterra, para divertimento nuestro, sigue sin tener algo que siquiera se parezca a un arquero de primer nivel desde que Seaman primero dejó de ser el que era y luego se retiró, le estaban sacando un merecido empate.

El resto del partido no fue malo y ambos pudieron haberlo ganado. El título del post no es tan despectivo como parece: ver Rugby puede ser muy entretenido. Inglaterra estuvo cerca de ganarlo más veces, pero también necesitó de un tiro en el palo para no perderlo. No se llevó los tres puntos porque Heskey, si bien como ya dijimos tiene sus virtudes, no es de lo mejorcito en aquello en lo que un delantero debería destacarse: la definición. El clarísimo uno a uno que tuvo con Tim Howard lo definió, igual que Wright Phillips, sin pensar, y sirviéndosela en las manos. Hizo méritos igual Howard: no dio rebote allí ni en otra de Rooney, y le sacó un zurdazo de lejos a Gerrard por arriba del travesaño.

El resultado final abrió levemente las puertas de los otros dos equipos del grupo, inferiores en los papeles. Con 3 puntos en el bolsillo, el que ganara entre Argelia y Eslovenia podía apostar a alguna sorpresa en los siguientes partidos para meterse segundo. Pero, por lo que mostraron hoy a la mañana, no tienen demasiado material para hacerlo.